Huellas indelebles: tatuajes y body piercing

Más allá de distintas interpretaciones, la moda de decorarse el cuerpo con aros y tatuajes puede traer complicaciones tanto físicas como sociales. Por eso es bueno conocer los riesgos y consecuencias de estas prácticas.

Para algunos son signos de distinción, de marginalidad, o de pertenencia a un grupo. Para otros un recurso de embellecimiento. La tendencia ganó cientos de adeptos entre los adolescentes y jóvenes latinos durante los últimos cinco años, pero esta moda proveniente de los Estados Unidos y Europa no cuenta, en la mayoría de los países, con la regulación sanitaria correspondiente.

Decisiones apresuradas
El tatuaje es la aplicación de una sustancia intradérmica de pigmento, de origen vegetal o mineral. Si está hecho por profesionales idóneos, no existen grandes riesgos. El tatuaje de aficionado se da frecuentemente en las prisiones, y se puede hacer con cualquier elemento punzante y tinta. Es sabido que presenta más riesgos para la salud.
Los especialistas diferencian el pequeño tatuaje decorativo de los que cubren gran parte del cuerpo, a los que consideran como un signo de trastorno de la personalidad. Por lo general, estos excesos y auto-agresiones provienen de trastornos psicológicos.
La experiencia demuestra que, así como un adolescente se desespera por tatuarse, más tarde o más temprano quiere dar marcha atrás, cuando le genera problemas en su inserción laboral y social. Pero no es tan fácil.
Para sacar un tatuaje, se utilizan varios métodos; todo depende del sitio donde está y de la superficie corporal comprometida. Si es pequeño y lineal, se hace una simple resección de la piel y una sutura. El tatuaje es reemplazado por una pequeña cicatriz. Cuando son muy grandes, hay que hacer una resección con navaja y luego poner un injerto con la piel del paciente, obtenida de otra parte de su cuerpo. Se trata de un parche que implica los riesgos de toda intervención quirúrgica.
La aplicación de láser es otra alternativa para disimular tatuajes. Produce una quemadura de la tinta, pero deja el recorrido del dibujo. El método es costoso y no garantiza una solución cien por cien efectiva.

Adornos peligrosos
Nariz, oreja, ceja, pezones, zonas genitales, boca, brazos, ombligo: cualquier parte del cuerpo puede perforarse y ser atravesada por una argolla de distintos tamaños y materiales. En una edición de Emergency Medicine, el doctor Charles Stewart resumió las complicaciones que se han observado:

Alergias Las más comunes son provocadas por la colocación de bijouterie hecha con metales que provocan dermatitis de contacto en algunas personas. Típicamente, la alergia se presenta como una lesión con costra y comezón.
Infecciones Cuando no se emplean técnicas estériles, se pueden introducir bacterias y virus en la corriente sanguínea, como el virus de la hepatitis B o el VIH. En personas nacidas con defectos en las válvulas cardíacas, puede generarse una infección potencialmente fatal denominada endocarditis bacterial. Las zonas de mucosa (boca, nariz, lengua y genitales) son más sensibles a contraer infecciones permanentes.
Traumatismos Hay partes del cuerpo como la lengua, el ombligo, las tetillas, los labios y los genitales que están más expuestas al arrancamiento, ya sea por el roce o porque el adorno puede quedar enganchado con facilidad en la ropa. La perforación de la lengua puede dar por resultado una pérdida permanente de sensación, dificultad para hablar y problemas de respiración, si la hinchazón es severa.
Cicatrices hipertróficas También llamadas queloides. En algunas personas son muy antiestéticas y requieren intervención quirúrgica.

Recomendaciones para prevenir complicaciones

•    Tener aplicada la vacuna antitetánica.
•    No estar cursando ningún tipo de enfermedad o infección al momento de tatuarse o efectuarse el body piercing. El hecho de padecerla, ya sea un resfrío o un dolor de muela, implica que la persona tiene el sistema inmunológico debilitado. Cualquier elemento extraño que se incorpore al organismo magnifica esa inmunodepresión.
•    Realizar el procedimiento sobre piel sana, sin quemaduras, reacciones alérgicas, ni enfermedades dermatológicas crónicas.
•    No tener antecedentes alérgicos importantes.
•    En el caso del tatuaje, comprobar que se usen tinturas vegetales.
•    Si se trata de colocar un aro, preferentemente que sea de oro, plata, o bien de acero quirúrgico.
•    Interiorizarse sobre la idoneidad del profesional y las condiciones de asepsia del gabinete. Verificar si utiliza guantes, material descartable y si tiene estufa de esterilización. Eventualmente usted puede llevar las agujas.
•    Pedir una factura por el pago del servicio.
•    Hacer una buena higiene previa de la zona a tratar. Lavar con agua y jabón y algún antiséptico. Después del tatuaje o perforación, realizar las curas hasta que el proceso inflamatorio normal de la piel ceda. Aplicar una crema o líquido antiséptico al menos durante las primeras 48 horas. No exponer al sol los primeros días.
•    Controlar la zona y recurrir enseguida al médico ante síntomas tales como: fiebre, enrojecimiento y/o inflamación de los vasos linfáticos circundantes, dolor o molestias.
•    En el caso del body piercing, evite las partes del cuerpo más sensibles ya mencionadas. Si va a tatuarse pecho, hombros u omóplatos, recuerde que estas zonas del cuerpo habitualmente cicatrizan mal (con queloides), en caso de querer quitarse el tatuaje. La cara y el dorso de las manos son dos partes del cuerpo que no deberían ni tatuarse ni perforarse, según los especialistas. Tanto por sus consecuencias físicas como sociales, mucha gente se arrepiente al poco tiempo de haberlas dañado.

CONSULTE SIEMPRE A SU MÉDICO

Buena Salud

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