Estímulo a la lectura
Por Dra. Neosotis Brito
El hábito de leerles en voz alta a los chicos, iniciado tempranamente por algún miembro de la familia y continuado a lo largo del tiempo, ejerce una influencia positiva en su desarrollo intelectual y afectivo.
Todos estamos de acuerdo en que la familia es el ámbito natural donde los más pequeños se humanizan. La adecuada interacción entre padres e hijos constituye un factor esencial para la promoción de la salud.
En un momento distendido, es aconsejable incursionar en la lectura en voz alta, como un modo de viajar con la imaginación y de aprender mejor. A los chicos les gusta escuchar diferentes voces y experimentar los vaivenes de una buena historia. Inclusive, los cuentos ayudan a superar conflictos como los celos, el miedo al abandono o a la oscuridad.
A medida que avanza el crecimiento, las preferencias de los niños van variando.
De 0 a 2 años
Prefieren Imágenes sencillas y familiares. Poco o ningún texto. Rimas y poesías.
Actividades en familia Sostener a los niños en el regazo y mirarlos mientras se les lee. Seguir sus indicaciones para detenerse y continuar. Ofrecerles libros para que los manipulen. Hacer preguntas como: “¿qué es esto?”, “¿quién es?”. Utilizar títeres para la narración de cuentos.
Recomendaciones Confeccionar libros de tela, de plástico o papel. Fabricar tarjetas con imágenes de distintas texturas.
De 2 a 4 años : fase de prelectura
Prefieren Mayor cantidad de imágenes por página, acompañadas por textos breves. Temáticas relacionadas con la familia, los juegos y la escuela. Historias cortas y con pocos personajes. Rimas y versos.
Actividades en familia No impacientarse ante la atención fluctuante. Dejar el cuento a su elección. Facilitar la comprensión con preguntas como “¿qué pasó?”, “¿dónde está?”, “¿qué está haciendo?”, “¿de qué color es?”. Validar sus respuestas.
Recomendaciones Confeccionar títeres para la narración. Utilizar libros con ilustraciones para enseñar o reforzar conceptos. Armar un cuento mural. Contar a partir de imágenes.
De 4 a 7 años : período de lo maravilloso
Prefieren Mayor cantidad de páginas. Menos imágenes y más texto. Protagonistas infantiles. Fábulas y personificaciones. Historias con humor, equivocaciones y absurdos.
Actividades en familia Invitarlos a que se involucren diciéndoles “¿por qué creés que le mintió?”, “¿vos qué habrías hecho?”, “¿qué cosas te asustaron?”. Proponerles hacer anticipaciones acerca del final, cambiarlo. Ofrecerles libros para que los miren por su cuenta.
Recomendaciones Utilizar disfraces para representar a personajes. Confeccionar un “árbol de los cuentos” y agregar hojas de papel por cada cuento leído. Inventar historias a partir de personajes. Visitar librerías con ellos.
De 7 a 10 años
Prefieren Temáticas relacionadas con el mundo de las brujas, hadas, duendes y magos. Cuentos con humor e intriga. Historietas. Argumentos dinámicos con equilibrio entre diálogos y acción.
Actividades en familia Favorecer la creación de un hábito de la lectura. Por ejemplo, a la hora de acostarse, permitir media hora extra para leer. Proponerles que intercambien libros con sus amigos.
Recomendaciones Procurar que el niño le lea al adulto. Festejar el cumpleaños del personaje favorito. Realizar juegos como inventar cuentos a partir de frases o situaciones concretas. Confeccionar libros con ilustraciones propias. Visitar librerías y bibliotecas.
De 10 a 12 años : período fantástico realista
Prefieren Libros de poesía. Cuentos de terror y policiales. Historietas. Las mujeres se inclinan por las historias de amor, de amistad y de aventura. Los varones buscan textos verosímiles de aventura y heroísmo. Combinación de lo sentimental y lo artístico.
Actividades en familia Preguntar sobre lo que están leyendo. Leer junto con los chicos.
BIBLIOGRAFÍA
Programa de promoción de la lectura Sociedad Argentina de Pediatría, FUNDASAP, Fundación Leer, 2002. Primera edición, octubre de 2002.
Sastrias Martha, Caminos a la lectura: El qué y cómo para que los niños lean, Editorial Pax Mexico, 1995