<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Papis - El portal para Padres &#187; stress</title>
	<atom:link href="http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;tag=stress" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://papis.com.ar</link>
	<description>Papis es el portal de Atención Pediatrica Integral</description>
	<lastBuildDate>Mon, 15 Aug 2022 21:35:56 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	
		<item>
		<title>La trampa de  la autoexigencia</title>
		<link>http://papis.com.ar/?p=2839</link>
		<comments>http://papis.com.ar/?p=2839#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 09 Jul 2016 22:52:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Niños]]></category>
		<category><![CDATA[stress]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://papis.com.ar/?p=2839</guid>
		<description><![CDATA[&#160; La autoexigencia tiene que ver con “querer hacer las cosas bien y esforzarnos para ello”; pero la mayoría de las veces no se toma en cuenta que también puede implicar un patrón de comportamiento poco saludable, que conlleva un sufrimiento para la persona que es autoexigente.  El sufrimiento ocurre cuando queremos ir más lejos]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">La autoexigencia tiene que ver con “querer hacer las cosas bien y esforzarnos para ello”; pero la mayoría de las veces no se toma en cuenta que también puede implicar un patrón de comportamiento poco saludable, que conlleva un sufrimiento para la persona que es autoexigente.</span><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;"> </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">El sufrimiento ocurre cuando queremos ir más lejos de lo que nuestras aptitudes nos permiten y la relación entre nuestros recursos, conocimientos y habilidades versus nuestras metas, es desproporcionado. Hay que acompasar el “esto es lo que quiero” con “esto es lo que tengo para conseguirlo” y “esta es la realidad”. Se trata de: conocer nuestros límites, cómo flexibilizarlos (explotando nuestros recursos, ajustando los que tenemos y los que nos hacen falta), gestionar, priorizar, armar un plan de acción y establecer una meta, de manera realista. Sino, corremos el riesgo de que nuestros “límites” se transformen en “limitaciones”. En síntesis, el objetivo es lograr lo mejor posible dentro de nuestras posibilidades reales.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;"> </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">La brecha entre la baja autoestima y una autoimagen súper idealizada (su prototipo) se instrumenta por medio de esta gran autoexigencia. </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">La persona autoexigente es aquella a la que le cuesta aceptar la idea de que no puede con muchas cosas que se ha propuesto ya que hacerlo implicaría aceptar que como todos, tiene límites.  Además:</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         Prefiere instalarse en una falsa ilusión que confunde con la realidad. Es una persona que instrumenta una disciplina férrea en pos de conseguir su objetivo, siente una responsabilidad al respecto que lo excede emocionalmente, siente culpa si no cumple las tareas pautadas, a las que cumple con una minuciosidad más allá de lo razonable. </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         Sus propósitos y sus actos están teñidos por su actitud perfeccionista y su necesidad de control. Manejarse de esta manera le hace perder mucho tiempo y lo lleva a ser poco eficiente. </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         La inseguridad ante los posibles errores, le dificulta el tomar decisiones, tolerar los cambios y la frustración. </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         El miedo y la culpa son tan intensos que lo paralizan. </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         Busca instrumentar mecanismos de control desmesurados para enfrentar la incertidumbre.  </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         La autoestima es pobre, se valora por lo que hace y no por lo que es.  </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         Se rige más por la vía racional y las emociones están parcialmente bloqueadas. Esto se traduce en una dificultad en poder empatizar con el otro, lo cual le trae problemas en su vida privada y laboral. </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         No puede evitar sentir que los demás en el fondo, lo juzgan con la misma vara alta que él lo hace consigo mismo. Esto lo lleva a seguir esforzándose sin tregua. A la vez parece que nadie hace tan bien el trabajo como él, con lo cual no confía en los demás, no delega y se sigue sobrecargando más, con lo cual solo aumenta el nivel de estrés y sus sentimientos de frustración e impotencia.  </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         Nunca es suficiente. La insatisfacción que siente con respecto a sí mismo se le va cronificando.  Como no mide sus límites y por su intensa necesidad de ser valorado y de no decepcionar a otros, se termina comprometiendo en cosas a las que no puede llegar por falta de tiempo y de fuerzas. Así termina decepcionándose a sí mismo y a los otros, para quienes termina resultando no creíble.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Este estilo de funcionamiento termina comprometiendo su salud ya que la autopercepción de sus propias necesidades, inclusive las más elementales, como las biológicas quedan relegadas a un segundo plano y el cuerpo es tratado como algo que no necesita demasiado cuidado. Si el estrés persiste, el malestar se traducirá en el desarrollo de síntomas tanto físico como emocional (ansiedad, miedos, depresión, angustia, agotamiento mental o burn out por ejemplo).</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;"> </span></p>
<p><b><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">¿Cómo se puede modificar una conducta autoexigente?</span></b></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         Identificar nuestros propios límites, desarrollar una visión más realista de nuestros recursos y de nuestras limitaciones. Identificar nuestros puntos fuertes y nuestros puntos débiles. Trabajar para potenciar estos últimos.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         Fijarnos metas realistas.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         Entrenarnos para aprender a tolerar y manejar la frustración.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         Trabajar sobre nuestra autoestima para que nuestra autovaloración no dependa de lo que hacemos para los demás, ni de nuestro perfeccionismo.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         Aprender a identificar y expresar nuestras emociones para mejorar la relación con nosotros mismos y con los demás.  Entrenar la  empatía.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         Incorporar en la actividad que hagas un momento para disfrutar de algo agradable de la tarea. </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         Contemporizar y aprender del error. Verlo como una oportunidad. Y desdramatizarlo, la mayoría de los errores que tenemos en el día no tienen mayor consecuencia. Ser más tolerante con uno mismo.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         Proponerse no preocuparse tanto por los resultados. Estar más atento al proceso.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;"> </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Es momento de ejercitar la voluntad para encontrar un camino diferente, en donde lo que hay sea suficiente para vivir de manera más serena y plácida. Encontrar una nueva forma de relacionarnos con nosotros mismos requiere un proceso físico, emocional y espiritual benévolo, amable y nutriente. Es necesaria la transformación de valores y la escucha de nuestras necesidades.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Dejar atrás la autoexigencia es volvernos más sensibles, conscientes y responsables de nuestra existencia. Implica volvernos más humildes y agradecidos con  lo que sí hay adentro y afuera de nosotros. Es un trabajo cotidiano, constante de ejercitar nuestra autocompasión, la tolerancia y el amor hacia nosotros mismos.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;"> </span></p>
<p><b><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;"> Lic. María Gabriela Fernández Ortega </span></b></p>
<p><b><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Para mayor información:</span></b></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Instituto Sincronía</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Especialistas en Estrés, Ansiedad y Emociones</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">info@institutosincronia.com.ar</span><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">   </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;"> </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;"> </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;"> </span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;p=2839</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Emociones: vivirlas, atravesarlas y poder regularlas</title>
		<link>http://papis.com.ar/?p=1863</link>
		<comments>http://papis.com.ar/?p=1863#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 23 Sep 2014 13:28:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Niños]]></category>
		<category><![CDATA[estres]]></category>
		<category><![CDATA[psicologia]]></category>
		<category><![CDATA[stress]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://papis.com.ar/?p=1863</guid>
		<description><![CDATA[Hace cientos y cientos de años que nos vienen diciendo que hay que ser cautos con las emociones, en especial cuando se trata de las emociones displacenteras y que lo mejor es no prestarles atención. Sirven de ejemplo frases como: “los hombres no lloran“, “debes ser fuerte, no serás un debilucho”, “no es nada importante,]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Hace cientos y cientos de años que nos vienen diciendo que hay que ser cautos con las emociones, en especial cuando se trata de las emociones displacenteras y que lo mejor es no prestarles atención. Sirven de ejemplo frases como: “los hombres no lloran“, “debes ser fuerte, no serás un debilucho”, “no es nada importante, ya pasará”. Venimos alimentando la creencia de que lo importante es la razón, la inteligencia, la lógica y no las emociones.</p>
<p style="text-align: justify;">Actualmente la ciencia está reconociendo que las emociones son parte vital y esencial de nuestras vidas, que gracias a ellas no solo vivimos sino que también tomamos todas nuestras decisiones, le damos sentido a la vida, armamos nuestros proyectos y que son básicamente inconscientes. También sabemos que no es lo mejor dejarse llevar por las emociones, pero peor es ignorarlas. Las emociones son útiles para la vida, son parte de cada pequeño acto y de cada pensamiento. Emocionarnos es una vivencia tan universal como personal.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando nos ocurre algo significativo, el cuerpo y la mente se preparan de la mejor manera para experimentar lo que nos está sucediendo. Existe toda una parte del cerebro llamada <b>sistema límbico</b>, cuya función principal es la de procesar las emociones. Estas nos marcan si algo es bueno o si es malo y si  debemos acercarnos o huir de ello. Esta parte del cerebro está conectada con el resto del cerebro, el neocortex, pero cuando el cerebro límbico está trabajando el neocortex disminuye su funcionamiento. En varios sentidos la emoción tiene supremacía sobre la parte más desarrollada de nuestro cerebro humano.</p>
<p style="text-align: justify;">Por ejemplo, cuando vivimos situaciones amenazantes es nuestra emoción de miedo la que va a preparar al cuerpo y la mente para salir corriendo o atacar. Cuando el cerebro límbico trabaja, las funciones del neocortex disminuyen, ya que no necesitamos -en un momento amenazante- memorizar, ni usar la lógica, ni proyectarnos al futuro. Por eso, se ha investigado mucho sobre este tema y sobre cómo las emociones influyen en nuestras funciones cerebrales superiores, a tal punto que sabemos que es imposible que un chico que tiene hambre pueda estudiar y ahora sabemos que un chico alterado o desregulado emocionalmente tampoco puede desarrollar a pleno sus actividades superiores.</p>
<p style="text-align: justify;">Los seres humanos somos seres gregarios, sociales y las emociones son esenciales para la comunicación. Se sabe que las caras de la emociones, es decir, los gestos de las distintas emociones básicas (miedo, sorpresa, asombro, alegría) son universales, innatos y ocurren en todas las culturas. También se ha investigado sobre los patrones de respiración característicos para cada emoción, y se conocen las neuronas especializadas en reconocer no solo las emociones propias sino también las ajenas, llamadas neuronas espejo. Esto es fundamental para la supervivencia de los hombres y su necesidad de conexión con otros: ya que las emociones tienen una importante función social, de conexión, que además en los primeros años de vida es vital para el hombre.</p>
<p style="text-align: justify;">Luego de tanto trabajo e investigación parece que nos estamos poniendo de acuerdo en que las emociones no solo son básicas, universales y esenciales para la supervivencia y la función social. En gran parte son inconscientes y no debemos ignorarlas.</p>
<p style="text-align: justify;"><b>¿Qué podemos hacer con ellas para que no nos arrastren?</b> Parece que lo mejor que podemos hacer es conectar con ellas, aprender a vivenciarlas, darles su espacio y tiempo, conocerlas, aceptarlas, para luego regularlas. Sabemos que las emociones, si se les permite desarrollarse, tienen un comienzo, un desarrollo donde alcanzan su punto máximo y un fin. Se lo podría graficar como una ola que nace, rompe y se va desvaneciendo. Este sería el proceso natural de la emoción. Cuando la emoción, que es energía, es interrumpida o negada por algún factor, comienza a hacer síntoma, puede ser en el cuerpo pero puede ser la sombra. En cambio, cuando las incluimos podemos saber de su función, podemos ser consientes de su energía particular y para qué nos sirve. Cada una de ellas tiene una energía diferente que se activa para resolver cuestiones específicas, y cada emoción nos trae una información específica. Pero también sabemos que esa emoción extendida en el tiempo no es funcional. Hay emociones que comienzan siendo placenteras y si se extienden más del debido tiempo se transforman en lo contrario. Como también somos plásticos si podemos regular.</p>
<p style="text-align: justify;">Existen varias maneras de regular nuestras emociones, muchas las realizamos de manera natural y espontánea para lograr que ese caos emocional se desacelere un poco, lo suficiente como para  generar espacio mental para que esa información emocional funcione dentro nuestro de manera óptima. Estas técnicas tienen que ver con realizar actividades disfrutables, el juego, el ejercicio físico, las relaciones sociales, el descanso. Nuestro cerebro es plástico, esto quiere decir que lo podemos modificar y actuar sobre él: podemos ser responsables de nuestro cerebro y hacerlo más saludable. En este sentido una mente calma es una mente saludable.</p>
<p style="text-align: justify;">Últimamente, se están desarrollando y enseñando las técnicas de mindfulness, meditación y yoga, donde se trabaja con la atención focalizada en las sensaciones, sin juzgar. Se trata de lograr una mente más tranquila sin tanta actividad, vigilante, atenta pero relajada. Estos ejercicios no solo son útiles para regular las emociones sino que también lo son para lograr un desarrollo importante de nuestra capacidad atencional, bajar los niveles de estrés, desarrollar la percepción del detalle, fortalecer nuestra memoria,  mejorar el aprendizaje, desarrollar nuestra capacidad empática, aumentar la sensación de autonomía, disminuir los niveles de frustración y reducir los pensamientos intrusivos. Para  observar este fenómeno se viene estudiando lo que se llama “estado de flujo”, que es básicamente la capacidad de concentrar la energía psíquica, poner la atención en cuestiones que son de nuestra elección, que tienen un sentido y que, por tanto, cuando las realizamos sentimos que el tiempo no pasa, etc. Ejemplo de esto es cualquier actividad que absorba toda nuestra atención por un lapso de tiempo y nos mantenga sumergidos en el aquí y ahora.</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="text-align: left;">Lic. Solange García Bardot</span></p>
<p><a href="http://papis.com.ar/wp-content/uploads/2014/09/Hemera.jpg"><img class=" wp-image-1866 alignleft" alt="Hemera" src="http://papis.com.ar/wp-content/uploads/2014/09/Hemera.jpg" width="208" height="67" /></a></p>
<p style="text-align: left;" align="right">Hémera, Centro de Estudios del Estrés y la Ansiedad</p>
<p style="text-align: left;" align="right"><a href="http://www.hemera.com.ar/">www.hemera.com.ar</a> / <a href="mailto:info@hemera.com.ar">info@hemera.com.ar</a><b></b></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Contacto de Prensa:</b></p>
<p><a href="http://papis.com.ar/wp-content/uploads/2014/09/VS-comm.jpg"><img class="size-full wp-image-1867 alignleft" alt="VS comm" src="http://papis.com.ar/wp-content/uploads/2014/09/VS-comm.jpg" width="133" height="39" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Virginia Schiavo</p>
<p><a href="mailto:virginia@vscomm.com.ar">virginia@vscomm.com.ar</a></p>
<p><a href="http://www.vscomm.com.ar/">www.vscomm.com.ar</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;p=1863</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La ansiedad y sus manifestaciones en el mundo de hoy</title>
		<link>http://papis.com.ar/?p=1771</link>
		<comments>http://papis.com.ar/?p=1771#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 20 Jun 2014 12:39:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[ansiedad]]></category>
		<category><![CDATA[stress]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://papis.com.ar/?p=1771</guid>
		<description><![CDATA[Por la Lic. María Gabriela Fernández* Más del 25% de las personas tuvo, tiene o tendrá algún tipo de trastorno de ansiedad, en algún momento de su vida La ansiedad es en sí misma algo que no sólo no es amenazante sino que por el contrario, está al servicio de la supervivencia. Es cómo un]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Por la Lic. María Gabriela Fernández*</p>
<p><strong>Más del 25% de las personas tuvo, tiene o tendrá algún tipo de trastorno de ansiedad, en algún momento de su vida</strong></p>
<p>La ansiedad es en sí misma algo que no sólo no es amenazante sino que por el contrario, está al servicio de la supervivencia. Es cómo un “dispositivo incorporado” que nos ayuda a reconocer el peligro y a instrumentar los recursos necesarios para preservar al organismo con las dos reacciones básicas que tiene el ser humano (las conductas de defensa y de huida). El problema se presenta cuándo este dispositivo falla y el organismo no sólo reacciona ante el peligro, sino que permanece constantemente activado cómo si hubiera algún peligro inminente acechándonos. En estos casos, se presenta una serie de síntomas físicos que más allá del malestar que producen, inhabilitan a la persona para realizar las actividades normales de su vida.</p>
<p>Habitualmente, el perfil de personalidad de las personas que sufren trastornos de ansiedad es el de alguien con una gran autoexigencia, una demanda interna que no admite medias tintas, no se permiten el más mínimo error. El ansioso es una persona que necesita tener el control de todo su medio ambiente, familia, trabajo y vida social ya que si algo se sale de su sitio se experimenta como si la situación se hubiera ido fuera de control y esto produce una gran sensación de angustia. Estas características son el caldo de cultivo para que los niveles de ansiedad suban (y permanezca altos) y se manifieste en síntomas.</p>
<p>Los síntomas físicos son diversos y también hay particularidades en el pensamiento, tornándose éste en un pensamiento activado en alerta, de tipo catastrófico que junto con la sintomatología física resultan agobiantes y producen mucha angustia a la persona que los padece.</p>
<p>Más allá de síntomas inespecíficos, formalmente los trastornos de ansiedad son cinco: ataque de pánico, ansiedad generalizada, fobia social, estrés post traumático y agorafobia.</p>
<p>Es notable cómo en los últimos años se ha visto un incremento en las consultas (tanto en psicólogos como en médicos), no sólo en nuestro país, sino en la población mundial. Según los últimos estudios estadísticos poblacionales, más de una de cada cuatro personas tuvo, tiene o va a tener algún tipo de trastorno de ansiedad, en algún momento de su vida. Los Trastornos de Ansiedad son (dentro de lo que son los trastornos mentales) los trastornos más frecuentes en la población, el doble de la depresión, por ejemplo. Aproximadamente uno de cada diez individuos tiene, al menos, una crisis de pánico en algún momento de su vida. En los Centros de Atención Primaria, los Trastornos de Ansiedad también son muy frecuentes (19,5%), motivo por el cual, el grado de conocimiento de este tipo de patologías en los Médicos Clínicos, Generalistas y Emergentólogos es fundamental. El principal obstáculo para el tratamiento adecuado de estos trastornos es el desconocimiento de estas patologías por parte de la población.</p>
<p>Los Trastornos de Ansiedad, excepto el TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo), son mucho más frecuentes en mujeres que en hombres. Estas diferencias se deben a factores biológicos, hormonales y sociales que hacen a las mujeres más vulnerables que el género masculino.<br />
Los trastornos de ansiedad difícilmente se presenten de manera aislada en una persona, por el contrario, la mayoría de las veces se observan dos o más trastornos asociados. Esto dificulta el diagnóstico y el tratamiento.</p>
<p>La edad en la cual se hace el diagnóstico, si bien ha disminuido, suele ser todavía tardía. En nuestra población abarca un rango muy variable que está entre los 20 y 50 años, con un promedio de 39 años. Claro que cuánto antes se arribe a un diagnóstico preciso y se empiece un tratamiento, mejor pronóstico tendrá el paciente respecto a su problema. Es importante que las personas que padecen estos síntomas sepan que hay tratamientos específicos para tratar con éxito este tipo de padecimientos.</p>
<p>El abordaje que mayor éxito terapéutico ha presentado, es el abordaje cognitivo-conductual. Hay técnicas psicoterapéuticas focalizadas mediante las cuales se busca disminuir los niveles de ansiedad para disminuir los síntomas y sobre todo que no se repitan. Para esto, trabajamos para que el paciente pueda incorporar nuevas herramientas y desarrollar nuevos recursos internos para poder mirar la vida de otra manera, ya que es fundamental trabajar sobre los esquemas de pensamiento basados en sistemas de creencias muy arraigados y en el manejo más saludable de las emociones que son las principales directrices de nuestra conducta, aspectos que cuándo se rigidizan sin permitir posibilidad de cambio, comprometen el normal funcionamiento de la persona dentro de su contexto y medio ambiente.</p>
<p>Existe la posibilidad de tener una forma de vida más saludable, si elegimos la opción más conveniente para ello.</p>
<p>Para mayor información:<br />
www.hemera.com.ar</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;p=1771</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Fin de año: corridas y estrés</title>
		<link>http://papis.com.ar/?p=1561</link>
		<comments>http://papis.com.ar/?p=1561#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 27 Dec 2013 20:37:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[año nuevo]]></category>
		<category><![CDATA[stress]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://papis.com.ar/?p=1561</guid>
		<description><![CDATA[Por Lic. Gisela Holc* A esta altura del año, donde todo pareciera ir más rápido, donde la sensación general es de corrida, pareciera que no solo se termina el año sino que: ¡se termina el mundo! Venimos de un año lleno de obligaciones, compromisos y nos encontramos verdaderamente cansados. Sin ser esto suficiente nos esperan]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="right"><em>Por Lic. Gisela Holc*</em></p>
<p>A esta altura del año, donde todo pareciera ir más rápido, donde la sensación general es de corrida, pareciera que no solo se termina el año sino que: ¡se termina el mundo!</p>
<p>Venimos de un año lleno de obligaciones, compromisos y nos encontramos verdaderamente cansados. Sin ser esto suficiente nos esperan aún días intensos de cierres de balance, de reuniones de evaluación, presentación de informes, exámenes finales, miles de eventos sociales y diciembre se transforma así en un caos. El mundo gira y pareciera que desde atrás nos vienen corriendo. En medio de este clima general de estrés y alboroto muchas personas sienten colapsar.</p>
<p>Vemos en el consultorio tanto adultos como niños tensionados, agobiados, tanto con malestar físico (problemas gástricos, taquicardias, dolores de cabeza, dolores musculares, etc.) como emocionales (ganas de llorar, irritación, sensibilidad, dificultad para concentrarse, entre otros). Es importante registrar lo que el cuerpo y la emoción nos intentan decir. Tanto el cuerpo como el estado emocional nos dan indicios que debemos saber interpretar, decodificar y atender. No hay que esperar a enfermar para parar. Cada uno conoce de si, cada uno sabe cómo funciona y si empieza a observar alteraciones en la normalidad del desempeño, en el rendimiento, debe generar algún cambio: descansar y despejarse son aliados de la salud. No debemos minimizar la importancia de la relajación y el tiempo de ocio en tiempos de estrés y tensión ya que ambos son momentos de recuperación.</p>
<p>No hay que olvidarse que si bien este año termina, otro año comienza, que después del brindis del 31 y el feriado del 1º, viene el día 2 de enero, y con él, todo continúa. Lo que no se llegó a realizar este año, se podrá hacer el próximo. La finalización de un año no es sin el comienzo de otro y con este nuevo la idea de renovación, de re comienzo pero también de continuidad. El 2014 no implica empezar de nuevo, de cero, permite renovar la energía y la esperanza de cambio pero también afianzar los logros, en la continuidad de lo que permanece. Sólo termina el año calendario, los procesos continúan.</p>
<p><strong>Brindemos por un año mejor, con posibilidades de cambiar, de crecer, pero también con la expectativa de permanecer y mantener porque en lo que continúa está la sensación de identidad.</strong></p>
<p style="text-align: left;" align="right">*Hémera.<em> Centro de estudios del estrés y la ansiedad</em></p>
<p><a href="http://track.imagenesdecorreos8.com.ar/?email=glogrosman@hotmail.com&amp;ID=VSCOMM&amp;Track=113084&amp;row=%29*ROW*%21&amp;cmd=C&amp;redirect=http://www.hemera.com.ar/" target="_blank">www.hemera.com.ar</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;p=1561</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>23 Consejos para reducir el estrés de tu vida</title>
		<link>http://papis.com.ar/?p=1526</link>
		<comments>http://papis.com.ar/?p=1526#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 04 Dec 2013 13:18:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Salud]]></category>
		<category><![CDATA[reducir el estres]]></category>
		<category><![CDATA[relajacion]]></category>
		<category><![CDATA[stress]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://papis.com.ar/?p=1526</guid>
		<description><![CDATA[Por Lic. Mirta Dall´Occhio y Lic. Patricia Gubbay de Hanono* 1.      Identificar las fuentes del estrés, detectando de dónde proviene: Si los estresores son ambientales: clima, ruido, polución, trópico, etc. Si los estresores son sociales tales como: fechas límites, problemas económicos, discusiones perdidas, duelos, etc. Si los estresores son psicológicos: crisis vitales, adolescencia, menopausia, enfermedades,]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="right"><i>Por Lic. Mirta Dall´Occhio y Lic. </i><i>Patricia Gubbay de Hanono*</i></p>
<p align="left">1.      Identificar las fuentes del estrés, detectando de dónde proviene:</p>
<ul>
<li>Si los estresores son ambientales: clima, ruido, polución, trópico, etc.</li>
<li>Si los estresores son sociales tales como: fechas límites, problemas económicos, discusiones perdidas, duelos, etc.</li>
<li>Si los estresores son psicológicos: crisis vitales, adolescencia, menopausia, enfermedades, problemas con la alimentación, con el sueño o la respuesta emocional o cualquiera de los estresores antes mencionados que pueden generar síntomas psicológicos como tensión muscular, ansiedad, etc.</li>
</ul>
<p align="left">2.      Anticipar posibles estresores y enfrentarlos con calma.</p>
<p align="left">3.      Aprender ejercicios de respiración y relajación por grupos musculares para aliviar la tensión corporal.</p>
<p align="left">4.      La visualización es una técnica muy efectiva para manejar el estrés, aliviar dolores crónicos y reducir la ansiedad.</p>
<p align="left">5.      Reconocer cómo los pensamientos condicionan tus sentimientos y tu conducta. Así como pensamos, sentimos y actuamos. Por lo que si nuestro pensamiento es catastrófico se activará una respuesta emocional de alerta.</p>
<p align="left">6.      Aprender a darse cuenta del enojo que generan las distintas situaciones para poder actuar racionalmente.</p>
<p align="left">7.      “No dejes para mañana lo que podés hacer hoy”. Todo lo que se deja pendiente estresa. Aprender a organizar correctamente el tiempo. Establecer objetivos y prioridades.</p>
<p align="left">8.      Comunicarse de manera efectiva, expresando correctamente las opiniones y sentimientos.</p>
<p align="left">9.      Hacé una dieta balanceada y ejercicio de manera habitual.</p>
<p align="left">10.  Usá el fin de semana para cambiar el ritmo. Dejar siempre un momento para hacer contacto con la naturaleza, planificar un fin de semana con  pocas actividades pero placenteras.</p>
<p align="left">11.  No contestes “sí” inmediatamente sin estar seguro de que vas a tener las energías y el tiempo para responder a lo que te están pidiendo. Un simple &#8220;dejame ver&#8221; también es válido.</p>
<p align="left">12.  Dejá todo lo que puedas preparado la noche anterior (desayuno, luncheras, ropa, mochilas escolares, papeles para el trabajo, etc.). Ayudará a empezar el día sin apurones de último momento que generan estrés innecesario.</p>
<p align="left">13.  Despertate 20 minutos antes de lo habitual, es más fácil reponerse de un rato menos de sueño que lidiar contra las complicaciones cotidianas (atascamientos de tránsito, olvidos o corridas porque los chicos tiraron la leche, etc.).</p>
<p align="left">14.  Hacé una cosa por vez. Si estás hablando con alguien, tomate tiempo para escucharlo, no atiendas inmediatamente el celular o el teléfono mientras conversas.</p>
<p align="left">15.  Rescatá en tu vida la importancia del tiempo para el ocio. Hoy en día tenemos miedo de sentir que no hacemos nada y olvidamos lo imprescindible que resulta parar y tener un momento con nosotros mismos y con los seres que amamos.</p>
<p align="left">16.  ¡No corras! Las cosas más importantes de la vida son aquellas que nos pasan sin que podamos controlarlas o agendarlas, simplemente pasan. ¿Cuánto de lo que más valoras en tu vida lo palanificaste?</p>
<p align="left">17.  Dedicar tiempo al paseo y a la diversión son parte del remedio.</p>
<p align="left">18.  Un buen baño, agua calentita y tiempo suficiente para el relax.</p>
<p align="left">19.  Música tranquila, con sonidos de la naturaleza nos ayudan a bajar el ritmo acelerado del día. Mediante técnicas de respiración, relajación y visualización podemos recrear en la imaginación un espacio donde poder entregar cuerpo y alma. Crear un clima propicio para mimetizarse con esa música y adentrarse en ese paisaje mental para encontrar paz y tranquilidad que el mundo real no nos permite.</p>
<p align="left">20.  Intentar cambiar el ritmo y el clima interior antes de llegar a casa: para no intoxicar nuestro hogar con preocupaciones, problemas, ondas negativas del ámbito laboral. Para esto podemos tomarnos un rico café, ir al gimnasio, poner linda música, cualquier cosa que cada uno encuentre que le sirve para cambiar el tono, la energía.</p>
<p align="left">21.  Hacer el amor.</p>
<p align="left">22.  Mimarse. Ir a la peluquería, darse un masaje relajante, hacerse un regalo, cada uno dentro de sus posibilidades.</p>
<p align="left">23.  Tomarse un fin de semana libre cada tanto: alejarse del ruido de la ciudad y conectarse más con la naturaleza.</p>
<p style="text-align: left;" align="right">
<p style="text-align: left;" align="right">*Directoras de Hémera</p>
<p style="text-align: left;" align="right">Centro de estudios del estrés y la ansiedad</p>
<p style="text-align: left;" align="right"><a href="http://track.imagenesdecorreos8.com.ar/?email=glogrosman@hotmail.com&amp;ID=VSCOMM&amp;Track=109950&amp;row=%29*ROW*%21&amp;cmd=C&amp;redirect=http://www.hemera.com.ar/" target="_blank">www.hemera.com.ar</a><i> </i></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;p=1526</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ni tan tenso, ni tan relajado</title>
		<link>http://papis.com.ar/?p=1295</link>
		<comments>http://papis.com.ar/?p=1295#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Jul 2013 21:07:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[ansiedad]]></category>
		<category><![CDATA[estres]]></category>
		<category><![CDATA[stress]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://papis.com.ar/?p=1295</guid>
		<description><![CDATA[Por la Lic. Solange García Bardot ¿Todos estamos estresados? ¿Todo lo que nos pasa es a causa del estrés? Cuando alguien está estresado, ¿qué es lo que tiene? El estrés está relacionado con nuestro sistema de adaptación, todos portamos un sistema adaptativo que funciona durante toda nuestra vida. Cuando damos una respuesta adaptativa lo hacemos]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Por la Lic. Solange García Bardot</em></p>
<p><strong>¿Todos estamos estresados? ¿Todo lo que nos pasa es a causa del estrés? </strong><br />
<strong>Cuando alguien está estresado, ¿qué es lo que tiene?</strong></p>
<p>El estrés está relacionado con nuestro sistema de adaptación, todos portamos un sistema adaptativo que funciona durante toda nuestra vida. Cuando damos una respuesta adaptativa lo hacemos desde lo psicológico y desde lo corporal. Frente a cada una de las experiencias y cambios de nuestras vidas este sistema hace un esfuerzo para adaptarse y a su vez, cada una de esas experiencias va dejando marcas en nuestro sistema adaptativo.</p>
<p>El estrés es la fuerza que tenemos que hacer para adaptarnos a todos y cada uno de los cambios -es indistinto si son buenos o malos- que vamos atravesando durante la vida. Cada adaptación implica un desgaste vital y la velocidad de ese desgaste vital es el estrés. Es como si dijéramos, que el estrés es la velocidad con la que se nos apaga la vela.</p>
<p>Estamos permanentemente adaptándonos, pero hay etapas en las que se tiene un enorme gasto adaptativo y si bien somos flexibles y venimos equipados para afrontar cambios realmente importantes, cuando la demanda es mayor a la capacidad de adaptación, o se prolonga demasiado en el tiempo, es cuando se comienza a sufrir distrés. Es como si intentara, torcer mi brazo, lo puedo torcer un poco o bastante sin ningún problema, pero si sigo torciendo empieza a doler, si tuerzo más me lastimo y si tuerzo más se quiebra. Esto es que somos flexibles pero no de goma. Similar es lo que pasa cuando no regulamos la presión que nos ponemos a nosotros mismos.  Todos  tenemos una cierta capacidad adaptativa que varía en cada individuo, en general somos capaces de adaptarnos a numerosos y grandes cambios. La diferencia entre una persona y otra, además de cuanto hay que afrontar es el cómo se afronta.</p>
<p>Entonces, la regulación del estrés está en relación a: cómo, cuánto y cuándo afronto una situación y qué recursos tengo. Entonces aquí la situación se vuelve más específica y personal, y solo uno puede saber por lo que se está pasando. Es importante destacar la función de la autobservación y el registro. Una mirada lo más completa posible del mundo interno -cuerpo, emociones y pensamientos- y del mundo externo -conducta, situaciones, demandas, etc.-, es la información que necesito para  regular mi estrés.  Se debe tratar de ampliar la mirada para ver al mundo y a nosotros mismos de manera más completa, ya que cuanto más completa es la mirada también será más realista, y por lo tanto, se obtendrá una mejor respuesta adaptativa.</p>
<p>Hay personas que se ven <a href="http://papis.com.ar/?p=137">más afectadas que otras</a> frente al estrés, y esto muchas veces está relacionado con que tan lúcida es la manera de mirar. Leer los límites internos y hacer los cambios necesarios no es algo a lo que se esté acostumbrado a hacer.  Hay personas a las que les es muy difícil registrar completa una situación, para otras respetar los límites, y para otras hacer lo que hace falta hacer para que efectivamente  las cosas funcionen. En general las personas esperan resolver situaciones sin hacer cambios y así no funciona.</p>
<p>Cuando se sufre de distrés este genera síntomas cognitivo-emocionales, el pensamiento y las emociones se rigidizan. No se pueden sacar ideas de la cabeza, hay pensamientos alarmantes y aparece angustia, miedo, enojo, y ansiedad, lo que provoca mayor distrés.  Comienza a generarse un círculo vicioso, que si no se regula puede crecer hasta la enfermedad, tanto física como psicológica.</p>
<p>Los síntomas físicos del distrés, tienen que ver con un cambio en la neuroquímica del cerebro, una vez que superó la capacidad de adaptación, el cuerpo colapsa (la cabeza también) y aumenta en sangre los niveles de cortizol, adrenalina y noradrenalina. El cuerpo va a hacer síntoma allí donde esté la vulnerabilidad biológica. Por ejemplo: si habitualmente se padece de contracturas, estas serán más fuertes; si se tienen problemas digestivos podrán aparecer úlceras o colon irritable; si se tienen problemas de piel podrán aparecer eczemas o soriasis.</p>
<p>En el campo psicológico pasa lo mismo, se colapsa por el “lado flaco”, es así que bajo estrés podemos tener variedad de síntomas. Por ejemplo, una persona sana e inteligente puede estar funcionando por debajo de sus capacidades intelectuales y asertivas o puede desarrollar trastornos de ansiedad, como <a href="http://papis.com.ar/?p=1220">el pánico</a>, síntomas de T.O.C., preocupaciones excesivas, depresión, etc.</p>
<p>La solución no pasa por unas vacaciones, un día de spa, o una cura de sueño. Ya que eso está bien para una mejora momentánea, pero se necesita una cuota de estrés que permita ir a trabajar, aprender cosas nuevas, etc. Entonces la idea es aprender a regularlo para que permita estar lo suficientemente tenso como para seguir creciendo y aprendiendo pero lo suficientemente relajado como para no enfermar. Es encontrar un punto medio donde quede un margen de movimiento.</p>
<p>Para regular el estrés hay diferentes caminos y cada uno debe buscar el que más se adecúe a sus necesidades:<br />
•         Realizar técnicas de respiración, relajación, meditación. Estas técnicas tienen muchos beneficios todos ellos ayudan a regular el estrés (entre otros beneficios) y generar este margen que hay que tener para poder moverse con mayor libertad y no estar al límite todo el tiempo.<br />
•         Tener buenos vínculos. Que son básicamente nuestra red y soporte en la vida.<br />
•         Equilibrar horas trabajo con horas esparcimiento.<br />
•         Flexibilizarse tanto física como mentalmente. Es importante aprender a salir y entrar de las escenas de la vida.<br />
•         No quedarse rumiando en un tema más tiempo del necesario, ni hacer más de lo que la situación merezca, soltar cuando se pueda.<br />
•         Hacer ejercicio físico.<br />
•         Alimentarse saludable y ordenadamente.<br />
•         Consultar con un especialista. Es muy útil que alguien nos enseñe y guíe para lograr nuestro objetivo, como siempre el entrenamiento que un profesional nos puede brindar siempre suma para optimizar los resultados.<br />
•         Desarrollar el área social en el caso que sea necesario.<br />
•         Ordenarse, establecer prioridades, poner límites claros.<br />
•         Dormir bien, que el sueño sea reparador.</p>
<p>Estas son algunas cosas que se pueden hacer para no sufrir las consecuencias de un exceso de estrés. Actualmente un 20% de la población sufre trastornos de ansiedad sin siquiera saberlo, afectando su calidad de vida y poniendo en riesgo su salud.</p>
<p>Salvando las distancias, las estadísticas de países como México y Estados Unidos señalan que cerca del 50% de la población adulta en ambos países sufren consecuencias derivadas del estrés. En Estados Unidos las estadísticas evalúan que entre el 75% y el 90% de las consultas médicas están relacionadas en alguna medida con el estrés. Según el Dr. Paul Rosch presidente del American Institute of Estrés: “el estrés se ha convertido en el problema de salud  más común de los Estados Unidos”.</p>
<p>Regular el estrés hoy, es el desafío ineludible que afrontamos todas las personas, de cualquier estrato social, ocupación, sexo y edad y vale la pena aprender a hacerlo.</p>
<p><em>Lic. Solange García Bardot</em><br />
Para mayor información:<br />
<strong>Hémera, Centro de Estudios del Estrés y la Ansiedad</strong><br />
www.hemera.com.ar</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;p=1295</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
