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	<title>Papis - El portal para Padres &#187; separacion</title>
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	<description>Papis es el portal de Atención Pediatrica Integral</description>
	<lastBuildDate>Mon, 15 Aug 2022 21:35:56 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
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		<title>CUIDAR LA SALUD MENTAL DE LOS HIJOS FRENTE AL DIVORCIO DE SUS PADRES</title>
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		<pubDate>Sun, 07 Feb 2021 02:13:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[divorcio]]></category>
		<category><![CDATA[Niños]]></category>
		<category><![CDATA[hijos]]></category>
		<category><![CDATA[separacion]]></category>

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		<description><![CDATA[Como terapeuta, sé que existe la mayoría de las veces, algún tipo de secuela, con el fin de prevenirlas es que debemos orientar a los padres y hacerles saber algunos criterios para que tengan en cuenta: Es muy importante que la pareja, mamá y papá, sean los que informen a sus hijos   de la situación]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Como terapeuta, sé que existe la mayoría de las veces, algún tipo de secuela, con el fin de prevenirlas es que debemos orientar a los padres y hacerles saber algunos criterios para que tengan en cuenta:</p>
<p>Es muy importante que la pareja, mamá y papá, sean los que informen a sus hijos   de la situación que acontece. Ellos son los que se separan. Y será beneficioso que se los comuniquen    de la forma más real posible y teniendo en cuenta la edad de su hijo.</p>
<p>Tratar de no hablarles mal del progenitor del sexo opuesto y concederle tiempo para que asimile y entienda la nueva realidad</p>
<p>Acompañarlos en su angustia y en sus miedos durante y después de la separación. Los niños probablemente llorarán y esto les permitirá desahogarse.  Los padres deberán favorecer y tolerar esa expresión de dolor, ya que es lo que sienten. El llanto es una manifestación de su angustia</p>
<p>No eludir la verdad, los chicos son muy perceptivos y comprenden que existen problemas viendo las reacciones de sus padres.</p>
<p>Evitar las discusiones violentas</p>
<p>Explicarles a sus hijos que el divorcio no significa que serán abandonados.</p>
<p>Hacerles saber, que, aunque el matrimonio hoy no sea feliz, han tenido momentos de felicidad, han deseado mucho tenerlos a ellos y son muy felices por eso.</p>
<p>Decirle que papá y mamá ya no pueden y no desean vivir juntos y que a partir de ahora lo harán en casa separadas</p>
<p>Comunicarle al niño la separación, tratando de no culpabilizar a nadie. He de asegurarle que él no tiene ninguna responsabilidad por lo ocurrido y que no debe sentirse culpable. Esta es una decisión de sus papás, en la que él no tiene nada que ver</p>
<p>Asegurarle repetidamente   que ambos padres lo quieren mucho, igual que antes y que será visitado por el padre que no convivirá con él. Si bien es cierto que el padre que pierda la convivencia con su hijo sentirá muchísimo el no verlo cada día, es importante que los padres tengan presente, que su hijo no es un objeto. Será muy bueno para él, que puedan darle libertad y buscar momentos para compartir y estar juntos.</p>
<p>Facilitar el padre que convive con su hijo al que ya no lo hará, días y horarios dentro de lo posible, para que se produzcan encuentros entre ellos.</p>
<p>Tener en cuenta que, en muchos casos, el niño suele idealizar más al progenitor ausente, pues solo recuerda, frente a la ausencia los momentos más felices compartidos con él.</p>
<p>Mantener los hábitos cotidianos del niño: horarios, relación con sus amigos, escuela</p>
<p>Evaluar, con el padre que no convive, todos los temas importantes relacionados con el hijo: salud, escolaridad.  Él es el hijo de ambos y siempre lo será</p>
<p>Tener en cuenta que: los padres son adultos y   pueden cuidarse a si mismos. El niño necesita de un padre y de una madre. Si bien todos sufren la ruptura del matrimonio cada uno lo podrá ir procesando de manera particular, influyendo factores individuales de cada uno y familiares.</p>
<p>El matrimonio para toda la vida es una institución cultural. La pareja, los hijos, no siempre fueron como ahora, ni serán como mañana. . Hay muchas maneras de enfrentar una crisis y tanto un niño como  un adulto, atraviesan momentos que si bien son dolorosos, también permiten muchas veces salir fortalecidos y con más herramientas para enfrentar la vida.</p>
<p>Los niños se desarrollan mejor cuando los padres tienen la capacidad de cooperar para el bienestar de sus hijos acompañarlos, comprenderlos y sostenerlos física y emocionalmente.</p>
<p>Si pensamos en consecuencias psíquicas, cuando las hay, en un niño durante y después de un divorcio, las veremos detalladamente teniendo  en cuenta la edad evolutiva y madurativa,  y el momento en que ocurre la separación:</p>
<p>Si la ruptura ocurre durante el embarazo o durante los primeros meses de vida, es probable que el bebé se vea afectado por el estado de ánimo de la madre. Ella podrá necesitar de un ayudante para acompañarla y un sustituto para su hijo en los momentos que le  sea necesario.</p>
<p>Entre uno y tres años: El niño deambulador, no posee un lenguaje para expresar lo que siente y lo demuestra con acciones: morder, empujar, gritar. Es   probable que se vuelva tímido, se comporte como un niño más pequeño, requiera mucha más atención y pueda tener trastornos en el sueño: por ejemplo, pesadillas nocturnas.</p>
<p>Entre los tres y los seis años:   Tendrá muchos sentimientos desencontrados: la fantasía que logró lo que él deseaba por un lado (que sus padres peleen y el quedarse con su objeto de amor) pero a  su vez una imperiosa necesidad  de que su papá vuelva,  y esté  otra vez junto a su  mamá como antes.</p>
<p>Él no es capaz de entender todavía que es una separación, pero al notar que uno de los padres no duerme en la casa, es probable que piense que es por su culpa, y reaccione de formas opuestas, o se vuelva muy obediente (pensando que si el es   bueno el padre volverá) o contrariamente, esté mucho más agresivo.</p>
<p>Algunos chicos pueden negar la ruptura, tanto hacia sí  mismos como    hacia  a los demás: podrán ocultarlo  a sus amigos, compañeros de escuela, o algunos familiares .Dirán que sus padres todavía duermen juntos de noche, podrán jugar con sus muñecos durante largos meses haciendo que mamá y papá duermen juntos y  jugarán a la familia incluyendo al padre  que ya no vive con él, simulando la realidad de su familia en aquel  momento</p>
<p>Hasta los seis años: sienten un gran temor a ser abandonados, junto con una profunda sensación de pérdida y tristeza. Pueden sufrir trastornos del sueño, de alimentación y adoptar conductas agresivas.</p>
<p>De los seis a los nueve años Cuando cursa la etapa   prepuberal, aparecen sentimientos de rechazo, fantasías de reconciliación y problemas de lealtad. Es posible que los niños experimenten enojo y nostalgia por el padre que se ha ido. En los casos que la separación ha sido muy peleada o violenta, los hijos podrán sentir una lucha entre sus afectos por el padre o la madre</p>
<p>Entre los nueve y los doce años: Estará en   la etapa de la pubertad. Podrán manifestar sentimientos de vergüenza por el comportamiento de sus padres y enojo hacia aquel que tomó la decisión de separarse. Es muy probable que se descontrolen   hábitos ya adquiridos y aparezcan problemas somáticos (dolores de cabeza, estómago u otros)</p>
<p>Entre los 13 y los 18 años. Ya en su adolescencia, momento de crisis importante para su identidad, donde es niño y adulto al mismo tiempo y no se reconoce aun afianzado en uno de estos lugares, (el más adulto), la separación de los padres puede causarles problemas éticos y provocar fuertes conflictos entre la necesidad de amar al padre y a la madre y la desaprobación de su conducta.</p>
<p>Generalmente las reacciones más comunes en esta etapa son: una madurez acelerada, es decir, el adolescente adopta el papel del progenitor ausente, aceptando sus responsabilidades.</p>
<p>O, por el contrario, podría adoptar también una conducta antisocial: no acatar ni aceptar normas, conductas de robo, consumo de alcohol, drogas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Lic. Gloria Grosman</b></p>
<p><b>*Psicóloga</b></p>
<p><b> </b></p>
<p><b> </b></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Relaciones Adictivas.  Tengo miedo de estar sola, ¿qué puedo hacer?</title>
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		<pubDate>Thu, 07 Nov 2013 20:55:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[abandono]]></category>
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		<description><![CDATA[Por Lic. Patricia Gubbay de Hanono* Si a Mónica (37) divorciada con dos hijas y un hijo que esta en pareja con Ronaldo (40) desde hace 5 años se le dijera que hay un mundo mejor fuera de esa pareja, diría que es imposible para ella porque no concibe una vida sin él. Sin embargo]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Por Lic. Patricia Gubbay de Hanono*</em></p>
<p>Si a Mónica (37) divorciada con dos hijas y un hijo que esta en pareja con Ronaldo (40) desde hace 5 años se le dijera que hay un mundo mejor fuera de esa pareja, diría que es imposible para ella porque no concibe una vida sin él. Sin embargo el sufrimiento la lleva a la consulta. Ahí empezamos a ver todo lo que ella atraviesa con ese hombre. Dice: “no sé qué me pasa, mis amigas me dicen que estoy loca. Me dicen que tengo que cortar con Ronaldo de una vez por todas. Me hace las mil y una, varias veces me pidió plata prestada jurándome que me la devolvería en poco tiempo y nunca lo hizo. Cuando se lo reclamo me trata de egoísta, mala persona y unas cuantas cosas más. Me hace sentir culpable, mala, poco solidaria. Hace un año me enteré que tuvo un romance con una amiga mía. Me pidió disculpas cien veces se arrodillo y me juro que nunca más me causaría un dolor semejante. Lo perdoné. Cuando se enoja me insulta delante de nuestros amigos, diciéndome cosas horribles.”</p>
<p>Cuando le preguntaba por qué, a su criterio, seguía con ésta relación me contestaba: “porque lo amo”.  Esta paciente recién pudo dejar a este hombre después de un tratamiento, en el que vio cuantos aspectos de ella quedaban relegados por esta relación. En el proceso terapéutico en el que se fue viendo cómo funcionaba esta relación adictiva, Mónica tomó conciencia de que debía dejar la queja, dejar de victimizarse, de culpabilizar al otro, por no tomar una decisión que le devolviera su vida. Correrse del lugar de víctima y hacerse cargo del problema, que puede tener como consecuencia quedarse sola, no es una tarea fácil. Implica mucho trabajo con las partes más vulnerables de la persona.</p>
<p>Las adicciones a personas tienen las mismas características que el  resto de las adicciones: al alcohol, a las drogas, al sexo, al juego, compras compulsivas etc. Se sabe que se recurre a estas conductas cuando se quiere calmar la angustia.</p>
<p>Para aquellos que la sufren el tiempo es muy importante porque, la adicción, aumenta con el paso de los días y los meses. Sabemos que cuánto más enraizada esté, más difícil será dejarla. Pero hay síntomas físicos que vienen con el proceso de dejar a la persona por la que sentimos adicción. Puede decirse que se produce un síndrome de abstinencia.</p>
<p>Es posible que la persona ya haya hecho intentos de abandonar la relación. Intentos fallidos provocados por los síntomas a los que nos referíamos. Pero vale la pena hacer el intento de curar esta adicción ya que trae aparejado un deterioro importante de la calidad de vida de quien lo padece.</p>
<p><b>¿Cuál es el origen de esta clase de adicción?</b></p>
<p>Podemos rastrear las causas en las experiencias infantiles mantenidas en el contexto de una familia disfuncional donde las respuestas a las crisis o frustraciones son inadecuadas. Carecen de los recursos necesarios para enfrentar los problemas que la vida en sociedad genera continuamente. Es posible que en seno de estas familias haya integrantes con graves problemas emocionales crónicos, y también puede haber  adictos en la familia. Las conductas de estas personas tienen que ver con un crecimiento en el que alguno de los padres estuvo ausente, no pudiendo ser modelos sanos y adaptados que el niño necesitaba.</p>
<p>En esta patología  no es el amor la emoción prevalente sino el miedo,  al abandono, miedo a quedarse solo, de no ser digno de cariño. Estos son algunos de los sentimientos que se presentan con frecuencia. Otros de los rasgos que se presentan en esta patología pueden ser la obsesión por la persona, la manipulación, la necesidad de control  y el esconder y justificar las conductas de la pareja. Pongo por ejemplo el caso de una paciente que contaba: “él me pegó, lo que pasa es que yo lo vuelvo loco, soy tan celosa que lo sacó de quicio”.</p>
<p>Por un lado tenemos a una persona con conductas evitativas que huye de la relación para no quedar atrapado en ella y por el otro lado hay uno que se aferra al otro porque si no siente que se muere. Cuando el segundo logra cortar con la relación, el otro muchas veces puede convertirse en el que necesita de la relación de dependencia.</p>
<p>Si estos adictos no se recuperan pueden sufrir de estrés crónico y sabemos que éste, muchas veces es la causa de enfermedades graves como el cáncer, u otras enfermedades  como las autoinmunes. También pueden caer en la depresión y sentir deseos de suicidarse.</p>
<p>Con las herramientas y los recursos adecuados, esto es una buena terapia, se puede conseguir terminar con esa adicción. Como la paciente que citamos al principio que consultó por éste trastorno emocional y finalmente pudo recuperar su vida. Como conclusión se puede decir que éste tipo de vínculo adictivo se cura, identificando los síntomas, comprendiendo el origen y haciendo un trabajo para recuperar la autoestima y el deseo propio.</p>
<p>*Directora de Hémera</p>
<p>Centro de estudios del estrés y la ansiedad</p>
<p><a href="http://track.imagenesdecorreos8.com.ar/?email=glogrosman%40hotmail.com&amp;ID=VSCOMM&amp;Track=108658&amp;row=%29%2aROW%2a%21&amp;cmd=C&amp;redirect=http://www.hemera.com.ar" target="_blank">www.hemera.com.ar</a></p>
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		<title>Los hijos en el divorcio (parte 1)</title>
		<link>http://papis.com.ar/?p=1464</link>
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		<pubDate>Tue, 15 Oct 2013 21:14:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[ayuda psicologica]]></category>
		<category><![CDATA[divorcio]]></category>
		<category><![CDATA[hijos]]></category>
		<category><![CDATA[manejo de incompatibilidades]]></category>
		<category><![CDATA[matrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[nuevas nupcias]]></category>
		<category><![CDATA[separacion]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Lic. Gloria Grosman* Falta del manejo de incompatibilidades. Para entender lo que pasa con los niños, comenzaremos a hablar sobre que pasa con los padres  cuando se separan. La idea  que la compatibilidad es indispensable para la armonía conyugal y de que la reducción del conflicto es decisiva para salvar a un matrimonio perturbado]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Por Lic. Gloria Grosman*</em></p>
<p><strong>Falta del manejo de incompatibilidades.</strong></p>
<p>Para entender lo que pasa con los niños, comenzaremos a hablar sobre que pasa con los padres  cuando se separan.</p>
<p>La idea  que la compatibilidad es indispensable para la armonía conyugal y de que la reducción del conflicto es decisiva para salvar a un matrimonio perturbado es un mito.</p>
<p>No es la falta de compatibilidad la que predice el divorcio sino la forma en que la pareja maneja sus incompatibilidades. Es la manera de resolver sus conflictos y el carácter de sus interacciones emocionales, mas aún, el bienestar de una pareja es el saldo de las interacciones emocionales positivas y negativas</p>
<p>Las discrepancias y su abordaje, aunque se alcance un acuerdo, ayudan a las parejas a hacer frente a situaciones, difíciles, las enriquece y estimula.</p>
<p>El divorcio en general,  es traumático, porque separa a la familia, y es una de las crisis familiares que más  provoca cambios profundos en los niños. Es una disputa,   dentro de una serie de contiendas entre dos personas, que se eligieron mutuamente, creyendo en un momento que formaban una pareja ideal igualitaria. Una vez separados,  continúan con su pelea, en torno a quien fue el bueno y quien el malo, esta batalla puede ser el eje de su vida inclusive después de su desunión.</p>
<p>Cuando las personas se divorcian,  tienden a abandonar en bloque todo lo bueno que tenía su  matrimonio y retener todo lo malo,  por eso es que llegan al divorcio muchas veces, en vez de librar una pelea y cambiar las cosas  que no funcionaban.</p>
<p><b>EL ROL DE LOS HIJOS</b></p>
<p>Los hijos también pierden,   algunos hogares se empobrecen, con las consiguientes privaciones económicas, por lo común la familia debe mudarse, y esto no es fácil para ellos. Muchas veces pierden sus abuelos y familia extensa y hasta pueden ser separados de sus hermanos, por el régimen de custodia. Por sobre todas las cosas, pierden seguridad.</p>
<p>Algunos tendrán que hacerse grandes  rápidamente, ya que la familia pide menos niños dependientes y más adultos, por lo que  sus hijos responderán adquiriendo una mayor madurez o pseudomadurez, y  aprendiendo  a hacer las veces de padres de sus progenitores.</p>
<p>Quizás se rebelen experimentando una regresión y exigiendo mayores cuidados de sus padres  o intenten ser pequeños adultos,   y  al fracasar, se vuelvan más inmaduros y dependientes. La regresión y  la aparición de síntomas,  que puede llegar  en niños más pequeños a la depresión, y en el caso de hijos más grandes,   a retardos en su crecimiento conjuntamente con  el aferramiento,  son característicos en estas circunstancias.</p>
<p>En ciertas ocasiones en las que la tensión familiar llega a un punto difícil de soportar, los hijos viven la separación casi con alivio, aunque este sea inconsciente.</p>
<p>Otro efecto importante es el cambio de relación con los progenitores .Estos se hallan deprimidos, o distraídos, preocupados por los cambios de su propia vida y es probable que no estén disponibles para sus hijos. Hasta pueden volverse dependientes  de ellos a pesar de su corta edad. La madre tendrá que salir a trabajar o tomar un empleo mas exigente y hacerse cargo de cosas que antes eran responsabilidad del padre,  o bien si es ella la que se marcha, el padre deberá encargarse de tareas  hogareñas que no solía hacer.</p>
<p>Deberán  además enfrentarse cuando se presenta el divorcio  (teniendo en cuenta  la edad de sus hijos) con la revelación de algunos secretos de la pareja de padres, que es habitual que los hijos no conozcan, al menos concientemente</p>
<p>Para los hijos  es muy difícil  verse obligados a servir de árbitros, a traicionar o abandonar a un progenitor,  o simplemente a escuchar lo que acontece.</p>
<p>Existe la posibilidad de que uno de los hijos se derrumbe, huya del hogar,  tenga regresiones, problemas escolares, sociales,  dependiendo de la edad que tenga.</p>
<p>De todas maneras, es necesario que los niños  comprendan la realidad  y naturaleza de la separación  de sus padres.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>LOS HIJOS Y LAS NUEVAS NUPCIAS</b></p>
<p><b> </b>Cuando hay  nuevas nupcias,   no se parecen a las primeras. Si estas  produjeron hijos, los matrimonios subsiguientes no podrán comenzar una pareja nada más. La nueva pareja,  viene a complementar una red familiar ya compleja.</p>
<p>Esta nueva unión,   constituye una crisis significativa para los hijos: como toda crisis, es a la vez  un peligro y una oportunidad. Los hijos encuentran con frecuencia una figura parental  adicional que, tal vez, completará o suplirá de manera efectiva aquello que no puede obtener de su padre o madre biológica. Todo este proceso, que llevará su tiempo puede resultar un crecimiento para los niños y adultos o peleas y nuevas crisis.</p>
<p>La estructura de una familia reconstituida es más compleja, siempre hay algún miembro mal predispuesto, algún miembro inestable. Muchas veces la disociación (separación) de la familia es una amenaza presente, porque ya ha ocurrido en el pasado.</p>
<p><b>PAUTAS PARA CUIDAR LA SALUD MENTAL DE LOS HIJOS FRENTE AL DIVORCIO DE SUS PADRES</b></p>
<p>Como terapeuta, sé que existe la mayoría de las veces, algún tipo de secuela, con el fin de prevenirlas es que debemos orientar a los padres y hacerles saber algunos criterios para que tengan en cuenta:</p>
<p><b>Es muy importante</b> que la pareja,  mamá y papá,  sean los que informen a sus hijos   de la situación que acontece .Ellos son los que se separan. Y será beneficioso que se los comuniquen    de la forma mas real posible y teniendo en cuenta la edad de su hijo.</p>
<ul>
<li>Tratar de no  hablarles mal del progenitor del sexo opuesto y concederle tiempo  para que asimile y entienda la nueva realidad</li>
<li>Acompañarlos en su angustia y en sus miedos durante y después de la separación. Los niños probablemente  llorarán y esto les permitirá  desahogarse.  Los padres deberán favorecer  y tolerar esa expresión de dolor,  ya que es lo que sienten. El llanto es una manifestación de su angustia</li>
<li>No eludir la verdad, los chicos son muy perceptivos y comprenden que existen problemas viendo las reacciones de sus padres.</li>
<li>Evitar las discusiones violentas</li>
<li>Explicarles a sus hijos que el divorcio no significa que  serán abandonados.</li>
<li>Hacerles saber, que aunque el matrimonio hoy no sea feliz, han tenido momentos de felicidad, han deseado mucho tenerlos a ellos y son muy felices por eso.</li>
<li>Decirle  que papá y mamá ya no pueden y no desean vivir juntos y que a partir de ahora lo harán en casa separadas</li>
<li>Comunicarle  al niño la  separación, tratando de no culpabilizar a nadie. Asegurarle que él no tiene ninguna responsabilidad por lo ocurrido y que no debe sentirse culpable. Esta es una decisión de sus papás ,  en la que él no tiene nada que ver</li>
<li>Asegurarle repetidamente   que ambos padres lo quieren mucho, igual que antes y que será visitado por el padre que no convivirá con él. Si bien es cierto que el padre que pierda la convivencia con su hijo sentirá muchísimo el no verlo cada día, es importante que los padres tengan presente, que su hijo no es un objeto. Será muy bueno para él,  que puedan darle libertad  y buscar momentos para compartir y estar juntos.</li>
<li>Facilitar el padre que convive con su hijo al que ya no lo hará, días y  horarios dentro de  lo posible, para que se produzcan  encuentros entre ellos.</li>
<li> Tener en cuenta que en muchos casos, el niño suele idealizar mas al  progenitor ausente, pues solo recuerda, frente a la ausencia los momentos más felices compartidos con él.</li>
<li>Mantener los hábitos cotidianos del niño: horarios, relación  con sus amigos, escuela</li>
<li>Evaluar, con el padre que no convive,  todos  los temas importantes relacionados con el hijo: salud, escolaridad.  El es el hijo de ambos y siempre lo será</li>
</ul>
<p>Tener en cuenta que: los padres son adultos y   pueden cuidarse a si mismos. El niño necesita de un padre y de una madre .Si bien todos sufren la ruptura del matrimonio cada uno lo podrá ir procesando de manera particular, influyendo factores individuales de cada uno y familiares.</p>
<p>El matrimonio para toda la vida, es una institución cultural. La pareja, los hijos, no siempre fueron como ahora,  ni serán como  mañana. .Hay muchas maneras de enfrentar  una crisis y tanto  un niño como  un adulto, atraviesan momentos que si bien son dolorosos, también permiten muchas veces salir fortalecidos y con más herramientas para enfrentar la vida.</p>
<p>Los niños se desarrollan mejor cuando los padres tienen la  capacidad de cooperar para  el bienestar de sus hijos acompañarlos, comprenderlos y sostenerlos física y emocionalmente.</p>
<p>Si pensamos en consecuencias psíquicas, cuando las hay,  en un niño durante y después de un divorcio, las veremos detalladamente  teniendo  en cuenta la edad evolutiva y madurativa,  y el momento en que ocurre la separación:</p>
<ul>
<li>Si la ruptura ocurre <b>durante el embarazo o durante los primeros meses de vida</b>, es probable que el bebé se vea afectado por el estado de ánimo de la madre .Ella podrá necesitar  de un ayudante para acompañarla y un sustituto para su hijo en los momentos que le  sea necesario.</li>
</ul>
<ul>
<li><b>Entre uno y tres años</b>: El niño deambulador,    no posee un lenguaje para expresar lo que siente y lo demuestra con acciones: morder, empujar, gritar. Es   probable que se vuelva  tímido, se comporte como un niño más pequeño, requiera mucha más atención y pueda tener trastornos en el sueño: por ejemplo,  pesadillas nocturnas.</li>
</ul>
<ul>
<li><b>Entre los tres y los seis años</b>:   Tendrá  muchos sentimientos desencontrados: la fantasía que logró lo que éldeseaba por un lado (que sus padres peleen y el quedarse con  su objeto de amor) pero a  su vez una imperiosa necesidad  de que su papá vuelva,  y esté  otra vez junto a su  mamá como antes.</li>
</ul>
<p>El  no  es capaz de entender todavía que es una separación, pero al notar que uno de los padres no duerme en la casa, es probable que piense que es por su culpa, y reaccione de formas opuestas, o se vuelva muy obediente (pensando que si el es   bueno el padre volverá) o contrariamente, esté mucho más agresivo</p>
<p>Algunos chicos pueden negar la ruptura, tanto hacia  si  mismos como    hacia  a los demás: podrán ocultarlo  a sus amigos, compañeros de escuela, o algunos familiares .Dirán que sus padres todavía duermen juntos de noche, podrán jugar con sus muñecos durante largos meses haciendo que mamá y papá duermen juntos y  jugarán a la familia incluyendo al padre  que ya no vive con él, simulando la realidad de su familia en aquel  momento</p>
<p>v  <b>Hasta los seis años</b>: sienten un gran temor a ser abandonados, junto con una profunda sensación de pérdida y tristeza. Pueden sufrir trastornos del sueño, de alimentación y adoptar conductas agresivas.</p>
<p>v  <b>De los seis a los nueve años</b> Cuando cursa la etapa  de   la    prepubertad,  aparecen sentimientos de rechazo,  fantasías de reconciliación y problemas de lealtad. Es posible que los niños experimenten enojo  y nostalgia por el padre que se ha ido. En los casos que la separación ha sido muy peleada o violenta, los hijos  podrán sentir una lucha entre sus afectos por el padre o la madre</p>
<p>v  <b>Entre los nueve y los doce años:</b> Estará en   la etapa de la  pubertad. Podrán  manifestar sentimientos de vergüenza por el comportamiento de sus padres y enojo hacia aquel que tomó la decisión de separarse. Es muy probable que se descontrolen   hábitos ya adquiridos y  aparezcan problemas somáticos (dolores de cabeza, estómago u otros)</p>
<p>v  <b>Entre  los 13 y los 18 años</b>. Ya en su adolescencia, momento de crisis importante para su identidad, donde es niño y adulto al mismo tiempo y no se reconoce aun afianzado en uno de estos lugares, (el mas adulto), la separación de los padres puede  causarles  problemas éticos y provocar fuertes conflictos entre la necesidad de amar al padre y a la madre y la desaprobación de su conducta.</p>
<p>Generalmente las reacciones más comunes en esta etapa son: una madurez acelerada, es decir, el adolescente adopta el papel del progenitor ausente, aceptando sus responsabilidades.</p>
<p>O por el contrario, podría adoptar también una conducta antisocial: no acatar ni aceptar normas, conductas de robo, consumo de alcohol,  drogas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Gloria Grosman </strong></p>
<p>*Psicóloga<br />
Coordinadora y productora de Papis</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Duelos: separaciones, muertes y largas enfermedades. Situaciones límite que hay que aprender a enfrentar</title>
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		<pubDate>Mon, 02 Sep 2013 21:18:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Por Lic. Débora Bottwin* Cómo seguir adelante a pesar de las pérdidas. El duelo es un proceso que comienza a transitarse a partir de haber vivido una pérdida, elaborarlo implica adaptarse a la nueva situación, luego de soportar frustración, bronca y tristeza. Es la respuesta normal a un suceso que hace doler todo el cuerpo.]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="right"><em>Por Lic. Débora Bottwin*</em></p>
<p><strong>Cómo seguir adelante a pesar de las pérdidas.</strong></p>
<p>El duelo es un proceso que comienza a transitarse a partir de haber vivido una pérdida, elaborarlo implica adaptarse a la nueva situación, luego de soportar frustración, bronca y tristeza. Es la respuesta normal a un suceso que hace doler todo el cuerpo. En este contexto se puede incluir una separación, mudarse a otro país, dejar la casa parental, una muerte. Es un corte en la rutina diaria que marcará un antes y un después.</p>
<p>La duración y la intensidad dependerán de muchos factores. Focalizando en la muerte de un ser querido, se pueden señalar, que sea algo repentino, esperado y violento. Tipo de vínculo que se mantenía: de conflicto, de dependencia, de ambigüedad. La edad: no será lo mismo la pérdida de una persona joven que la de un adulto mayor.</p>
<p>La duración será variable para cada persona, aunque se puede establecer un parámetro de entre 1 a 3 años, siempre será acorde a la intensidad y a la capacidad de afrontamiento de cada individuo. Cuando se sienta renacer las energías para volcarlas en nuevos proyectos de vida dejando de vivir en el pasado, habrá finalizado el duelo.</p>
<p>Se suelen identificar distintas etapas en este proceso:</p>
<ol start="1">
<li><b>Negación:</b> hay confusión y parálisis, incredulidad ante el hecho.</li>
<li><b>Regresión:</b> comienza la conexión con la realidad y el dolor profundo.</li>
<li><b>Furia:</b> hay enojo con todos y cualquiera. Se piensa que alguien debería hacerse responsable por lo sucedido.</li>
<li><b>Culpa:</b> invariablemente aparecerá en algún momento, a modo de defensa ante la impotencia por lo que no atinamos a hacer para evitar esa pérdida.</li>
<li><b>Desolación:</b> es la etapa de la verdadera tristeza. Se confirma lo irreversible, no hay nada que se pueda hacer y hay conexión con los vacíos internos.</li>
<li><b>Aceptación:</b> se produce la diferenciación y la interiorización que permitirán aceptar la posibilidad de seguir adelante, a pesar de la cicatriz que quedará para siempre pero que ya no duele.</li>
</ol>
<div>
<p><b>La comunicación a los niños y adolescentes</b></p>
<p>No hay una receta única para comunicar a los niños la muerte de una persona querida. Cuando ocurre, se debería poder apelar al sentido común y pensar que a ellos les afecta tanto como a los adultos, con lo cual ocultarlo, negarlo, mentir ó disfrazarlo, creará desconfianza y confusión. No tener miedo a las palabras. Dado que deberán enfrentarse de cualquier modo a esta situación, es conveniente hablar con palabras sencillas y directas, dejándoles muy en claro que no han tenido nada que ver alejándolos de un posible sentimiento de culpa.</p>
<p>Si no se utiliza una comunicación honesta, los niños buscarán sus propias respuestas que están por encima de su capacidad de comprender. Es especialmente importante que se disipe el pensamiento mágico respecto a la muerte ó cualquier otra situación traumática.</p>
<p>Cada uno a su edad logrará interpretar a su modo el mensaje y lo tramitará de forma diferente. Participar de los diferentes homenajes será una manera más de integrarlo a las emociones que embargan a todo el entorno, compartiendo la tristeza y desconsuelo con sus afectos cercanos. Algunos habrán tenido oportunidad de tener una experiencia parecida con sus mascotas ó amistades. Otros se habrán anoticiado con las informaciones diarias de los medios de comunicación. Esto hará más comprensible aunque no menos doloroso la vivencia en casa.</p>
<p>Los niños y adolescentes manifiestan de distintas formas su dolor, acompañarse entre todos es la mejor manera de transitar el proceso de duelo, mostrándoles que es natural sentirse tristes, que a los grandes también les parece injusto y que da bronca. Compartir estos sentimientos los reconfortará, al mismo tiempo se les estará brindando seguridad y fortaleza para continuar apostando a la vida.</p>
</div>
<p>Sugerencias que pueden ayudar en el proceso de recuperación:</p>
<ul>
<li><b>Evitar el silencio y encerrarse en sí mismo.</b> No te encierres con tu dolor. Cualquier sentimiento que tengas es válido y es saludable expresarlo. Busca familiares, amigos y seres queridos; te sentirás más fuerte con una red de apoyo y cariño.</li>
</ul>
<p>Puedes darte algún tiempo solo pero recordá que hay una diferencia entre sucumbir en la soledad y tener un tiempo de privacidad.</p>
<ul>
<li><b>Ayudar a otros.</b> Cuando te sientas un poco mejor como para compartir tu historia con otros, podrás constituirte en un apoyo para personas que atraviesan una situación similar, participando en grupos de apoyo ó armando uno propio.</li>
</ul>
<ul>
<li><b>Buscar ayuda especializada.</b> Es probable que sientas que no podés salir adelante sola, o que tu proceso de recuperación no avanza, o pienses que nadie te comprende. Hay personas especializadas que pueden ayudarte a superar este momento.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*Lic. Débora Bottwin</strong></p>
<p><strong>Fundación Buenos Aires</strong></p>
<p><b>Más información:  </b><a href="http://www.fundacionbsas.org.ar/" target="_blank">www.fundacionbsas.org.ar</a></p>
<p><b> </b></p>
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		<title>“Mami, no me dejes, no te vayas”: ansiedad de separación en niños</title>
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		<pubDate>Mon, 13 May 2013 00:00:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Niños]]></category>
		<category><![CDATA[ansiedad]]></category>
		<category><![CDATA[conducta]]></category>
		<category><![CDATA[preocupacion]]></category>
		<category><![CDATA[separacion]]></category>
		<category><![CDATA[trastornos infantiles]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Lic. Andrea Baldantoni. Se acerca el inicio de las clases y algunos padres ya pueden imaginar la escena en la puerta del jardín o el colegio y hasta escuchar los llantos y gritos de sus pequeños aferrados al mejor estilo “oso panda”, temblando de miedo y angustia ante la idea de separarse de mamá…”Mami,]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Por Lic. Andrea Baldantoni.</em></p>
<p>Se acerca el inicio de las clases y algunos padres ya pueden imaginar la escena en la puerta del jardín o el colegio y hasta escuchar los llantos y gritos de sus pequeños aferrados al mejor estilo “oso panda”, temblando de miedo y angustia ante la idea de separarse de mamá…”Mami, no me dejes, no te vayas”…<br />
No es fácil ver y contener a un niño angustiado, con miedo intenso y preocupación. Esto genera en los padres mucha confusión al tratar de lidiar entre su propia intuición y los diferentes consejos que las personas a su alrededor generosamente brindan con el fin de ayudar: “Está llamando la atención”, “Tenés que ser firme”, “No dejes que te maneje”, “Esto no es normal”.<br />
¿Qué entendemos por trastorno de ansiedad de separación en niños?<br />
Todos los niños sienten ansiedad. Es de esperar y es normal que el niño se sienta ansioso en ciertos momentos específicos de su desarrollo.<br />
La angustia por separación corresponde a una etapa evolutivamente normal del niño, aparece a partir de los 6 a 8 meses de edad. Este tipo de ansiedad cumple, a su vez, con una función adaptativa importante ya que colabora para que el niño pueda mantener cerca a sus padres y así asegurar su protección ante posibles peligros externos. En épocas primitivas, los niños con ansiedad de separación tenían una mayor probabilidad de supervivencia. Hoy en día esta ansiedad forma parte de lo esperable en el desarrollo infantil, sin embargo, en algunos casos la ansiedad se vuelve severa y empieza a interferir con las actividades diarias de la infancia, tal como separarse de los padres para ir a la escuela y hacer amigos. Es entonces cuando los padres deben considerar recurrir al asesoramiento de un especialista.</p>
<p>La característica fundamental del TAS (Trastorno por Ansiedad de Separación) es la ansiedad y malestar excesivo cuando ocurre o se anticipa una separación respecto del hogar, o separación de las principales figuras de cuidado y apego (normalmente los padres , cuidadores o familiares próximos).</p>
<p>Sus síntomas se manifiestan a nivel cognitivo (preocupación excesiva y persistente a perder las figuras de cuidado o a que sufran un posible daño), conductual (resistencia o rechazo a acudir al colegio u otro lugar, negarse a dormir sólo o fuera de casa si no está cerca la figura de cuidado), y físico (dolores de estómago, cefaleas, pesadillas recurrentes, náuseas, etc.).</p>
<p>A pesar de su alta prevalencia, persiste la idea errónea de que los trastornos por ansiedad son transitorios o inocuos. Investigaciones en el Reino Unido (1) indican que, con frecuencia, los padres presentan una visión poco realista acerca del bienestar emocional de sus hijos, tienden a subestimar y pasar por alto las emociones negativas y el grado de estrés de sus niños. Si bien hay padres que se asustan “de más” frente al llanto de su hijo, varias veces los padres se auto engañan con creencias falsas: “ya se le va a pasar”…”todos los chicos son iguales”… y pasan por alto una situación que requiere de una atención y recursos específicos para ser superada.</p>
<p>Investigadores señalan que, si se deja sin tratamiento, los niños con trastornos de ansiedad tienen un mayor riesgo de mal desempeño en la escuela, tienen menos desarrolladas las habilidades sociales, son más vulnerables al abuso de sustancias y pueden desarrollar trastornos de ansiedad y depresión al llegar a adulto.</p>
<p>¿Cómo saber si su hijo padece Ansiedad de Separación? *<br />
Algunos de los siguientes síntomas son típicos de niños que padecen un trastorno de ansiedad por separación. Si responde “Si” a varias de estas preguntas y el grado de malestar que acompaña a estos síntomas es muy intenso y persiste en el tiempo (más de 4 semanas), es aconsejable que consulte con un profesional especializado.</p>
<p>1. Hay cosas que preocupan a mi hijo. Si-No<br />
2. A mi hijo le da miedo la oscuridad. Si-No<br />
3. Mi hijo se queja de tener miedo. Si-No<br />
4. Mi hijo tendría miedo si se quedara solo en casa. Si-No<br />
5. Mi hijo se preocupa por estar lejos de mí/nosotros. Si-No<br />
6. A mi hijo le preocupa que algo malo le suceda a alguien de nuestra familia. Si-No<br />
7. A mi hijo le da miedo dormir solo. Si-No<br />
8. A mi hijo le cuesta ir al colegio por las mañanas porque se siente nervioso o con miedo. Si-No<br />
9. A mi hijo le molestan pensamientos malos, o imágenes en su mente. Si-No<br />
10. A mi hijo le daría miedo pasar la noche lejos de casa. Si-No<br />
*Adaptación: Escala de Ansiedad para Padres de Spence</p>
<p><strong>Tips: Consejos para ayudar a su hijo a superar la ansiedad por separación.</strong><br />
• Establecer un ritual de despedida: Compartir un ritual de despedida al dejar a su hijo en la guardería o el colegio, puede ayudar a tranquilizar y reasegurar a su niño que quedarse al cuidado de su maestra o niñera es parte de su nueva rutina. La rutina y la estructura son fundamentales para los niños, un pequeño ritual de despedida contribuye a normalizar la separación y con el tiempo, reducir el grado de estrés al decir “Adiós”.<br />
• Mantener la calma. Los niños reflejan y reaccionan frente al estado emocional de los padres y sus cuidadores. Si su hijo lo ve nervioso o asustado, el reflejará este estado emocional.<br />
• No permanezca más tiempo del necesario al decir adiós. Puede parecer que el llanto de su hijo nunca se detendrá. Confíe en los docentes que reciben a su hijo. Si es necesario reúnase con ellos de antemano para charlar acerca de sus preocupaciones y planificar juntos estrategias para una sana despedida.<br />
• No desaparezca sin antes avisarle a su hijo. Los padres que se retiran sin decir adiós mientras los niños están distraídos, contribuyen a que los pequeños desarrollen la falta de confianza y el miedo al abandono.<br />
• Hable con su hijo acerca de los cambios y los aspectos positivos que implican transitar una nueva etapa (empezar el colegio, cambiar de grado, de maestra, ser más independiente)<br />
• Trate de ser firme y consistente. La “dulce firmeza” le transmitirá la seguridad y consistencia que su hijo necesita para poder crecer. Si bien la ansiedad de separación corresponde a una etapa evolutivamente normal del desarrollo es importante reconocer cuando realizar una consulta con un especialista.</p>
<p>En Hémera contamos con un Taller para padres y niños específicamente diseñado para el abordaje de esta problemática. El trabajo con estrategias cognitivas-conductuales y de orientación a padres garantizan el aumento de la conducta independiente del niño, ayudando a promover actividades que gradualmente suponen la separación de los padres y la mayor autonomía de los pequeños (por ejemplo, ir al colegio, estar en casa de amigos, salir de campamento con sus compañeros, pasar la noche en casa de familiares o amigos).<br />
La calma y la sonrisa que acompaña a nuestros hijos a lo largo de su crecimiento y despegues en la vida se encuentra y recupera al contar con las herramientas y recursos apropiados… eso si, tal como aprender a caminar el proceso se realiza “paso a paso”.</p>
<p>(1)Lagattuta KH, Sayfan L, and Bamford C (2012). Journal of experimental child psychology,</p>
<p>Lic. Andrea Baldantoni<br />
<em>Hémera, Centro de estudios del estrés y la ansiedad</em><br />
<em>www.hemera.com.ar / info@hemera.com.ar</em></p>
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