<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Papis - El portal para Padres &#187; muerte</title>
	<atom:link href="http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;tag=muerte" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://papis.com.ar</link>
	<description>Papis es el portal de Atención Pediatrica Integral</description>
	<lastBuildDate>Mon, 15 Aug 2022 21:35:56 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	
		<item>
		<title>Hablemos de la muerte, un  tema difícil de abordar.</title>
		<link>http://papis.com.ar/?p=5786</link>
		<comments>http://papis.com.ar/?p=5786#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 13 Nov 2021 02:35:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[hablar de la muerte con los niños]]></category>
		<category><![CDATA[Niños]]></category>
		<category><![CDATA[salud emocional]]></category>
		<category><![CDATA[hijos]]></category>
		<category><![CDATA[muerte]]></category>
		<category><![CDATA[padres]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://papis.com.ar/?p=5786</guid>
		<description><![CDATA[&#160; Como explicar el tema de la muerte a los niños   EN QUE PUEDEN AYUDAR LAS PERSONAS ADULTAS   A un niño pequeño, hasta los tres años de edad, le faltan palabras para poder expresar las distintas sensaciones y temores en estas circunstancias y necesita de una presencia adulta, para llamar a cada cosa]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><b>Como explicar el tema de la muerte a los niños</b></p>
<p><b> </b></p>
<p><b>EN QUE PUEDEN AYUDAR LAS PERSONAS ADULTAS</b></p>
<p><b> </b></p>
<p><b>A un niño pequeño, hasta los tres años de edad, le faltan palabras para poder expresar las distintas sensaciones y temores en estas circunstancias y necesita de una presencia adulta, para llamar a cada cosa por su nombre, para contenerlo, para poner palabras a lo que siente.</b></p>
<p><b>Se les debe ofrecer posibilidades sin forzarlos, esperando sus propios tiempos y enseñarle como convivir consigo con esa pérdida</b></p>
<p><b>Es una gran responsabilidad la del adulto, y no todos en estas circunstancias se encuentran preparados para hacerlo, pero es quien está a su cargo el que tiene que tener el equilibrio para poder ofrecerle ayuda y sostén al niño.</b></p>
<p><b>Será importante dedicarles todo el tiempo que sea necesario.</b></p>
<p><b>Ellos deben saber la verdad, tienen derecho, y estará en la habilidad del adulto buscar las palabras adecuadas y el momento para poder decírselo acorde a su edad</b></p>
<p><b>HASTA LOS TRES AÑOS DE EDAD:</b></p>
<p><b>En esta etapa, los niños están más pendientes de cómo nacen los bebés, y otras situaciones vitales, no obstante, la desaparición del adulto, aunque sea por unas horas, también le despierta temores e inseguridades, esto se relaciona, especialmente con el miedo a ser abandonado. La muerte se asociará entonces al temor de que lo dejen y no regresen por él.</b></p>
<p><b>Los chicos viven la desaparición del adulto como castigo a algo que el hizo, por eso es importante hacerle saber, por ejemplo, que ellos no tienen la culpa de que se haya muerto esa persona.</b></p>
<p><b>Aun a esta edad no pueden comprender la noción de lo que significa la palabra muerte y sus implicancias</b></p>
<p><b>DE LOS CUATRO A LOS CINCO AÑOS:</b></p>
<p><b>El niño atribuye vida a todas las cosas que existen: su osito de peluche, su auto de juguete, el avioncito, la muñeca.</b></p>
<p><b>También es una época de mucha preocupación acerca del tema de la muerte.</b></p>
<p><b>A esta edad, aun no tienen la capacidad para entenderla como suceso irreparable y definitivo. Su idea es que en algún momento el que murió se levantará, volverá y seguirá viviendo normalmente.</b></p>
<p><b>La muerte está asociada a la vejez y la enfermedad, a sucesos violentos o a guerras.</b></p>
<p><b>Es natural que sientan miedo cuando han sufrido la pérdida de un ser querido: a acostarse, a la oscuridad y a quedarse solos y necesitarán tener a sus papás o a un familiar cercano que lo acompañe.</b></p>
<p><b>Los adultos deberán tener cuidado con el vocabulario que utilicen para expresarse: La abuelita no “duerme”, murió, para el niño esto podría significar que es mejor no dormirse por miedo a no despertarse más</b></p>
<p><b>Si han visto que el cuerpo fue enterrado, pero se les dice que el abuelito está en el cielo, la confusión aumenta.</b></p>
<p><b>Entonces podemos decir que a esta edad el niño no comprende la muerte como despedida definitiva de la vida, que es inevitable que afecta a todos los seres humanos</b></p>
<p><b>DE LOS SEIS AÑOS EN ADELANTE</b></p>
<p><b>Empiezan a comprender ese carácter definitivo e irrevocable, lo cual suscita la aparición de nuevos temores y angustias al darse cuenta de que su propia vida es limitada. Es una época de curiosidad acerca de este tema y necesitará explorar y preguntar.</b></p>
<p><b>También es natural que   juegue a hacerse el “muerto” o a “matar” a alguien, hacer dibujos relacionados con este tema, pudiendo elaborar así la situación de pérdida.</b></p>
<p><b>Es importante que los adultos, sea cual fuere la edad del niño, no excluyan a los niños de las conversaciones ni tampoco que oculten sus sentimientos delante de ellos, sino agregarán sensaciones de confusión al tema de la muerte</b></p>
<p><b> </b></p>
<p><b>CUANDO UN NIÑO ENFRENTA LA MUERTE DE SUS PADRES</b></p>
<p><b>Más allá de la tristeza del padre que ha perdido a su pareja, tendrá que ser él o ella, quien se encargue de consolar a sus hijos. Los niños siguen siendo niños y necesitarán frente a este hecho tan traumático de su sostén y acompañamiento.</b></p>
<p><b>Si tiene pesadillas, el adulto a cargo lo acompañará y lo tranquilizará, pero su hijo no ocupará la cama vacía, ni el lugar vacío que quedó.</b></p>
<p><b>El niño necesitará asistencia para recordar la imagen de su padre o madre, quizás hasta la pubertad: ayudarlo a mantener fotografías, videos, recordar cumpleaños, conservar objetos significativos. Asimismo, los adultos podrán contarle anécdotas y recordarle cuan significativa era para esa persona el haberlo tenido como hijo.</b></p>
<p><b>El niño deberá crecer con esa pérdida. Los eventos importantes de su vida le recordarán a ese ser tan querido y esto es natural que ocurra.</b></p>
<p><b>También es importante que él pueda tener una figura femenina o masculina con quien identificarse. La figura que pierde, más allá de que es irremplazable, podrá ser asumida en parte por abuelos, tíos, padrinos o amigos de sus padres.</b></p>
<p><b>Algunos consejos:</b></p>
<p><b> </b></p>
<p><b>-          Decírselo lo antes posible. No se ha ido de viaje, ni quedó en un hospital para que lo curen, ni está en una estrella.</b></p>
<p><b>-          La información debe ser muy clara, con palabras simples, acordes a la edad</b></p>
<p><b>      Permitir que el niño pase por su duelo y ayudarlo a expresar sus sentimientos con palabras, dibujos o juegos.</b></p>
<p><b>-          No esconder nuestro dolor frente a ellos.</b></p>
<p><b>-          Informar a la escuela</b></p>
<p><b>-          Permitirle que se quede con algún recuerdo de la persona que murió.</b></p>
<p><b>-          Cuando estén preparados y lo pidan, acompañarlos al lugar donde está el ser querido.</b></p>
<p><b>-          Aclararles que no volverá y que su cuerpo está en un lugar llamado cementerio</b></p>
<p><b>-          Acudir a la ayuda de un profesional, si después de varios meses el niño muestra alguno de estos comportamientos:</b></p>
<p><b>§ Tristeza permanente</b></p>
<p><b>§ Desinterés por su apariencia</b></p>
<p><b>§ Cansancio e incapacidad para dormir</b></p>
<p><b>§ Deseo de permanecer solo</b></p>
<p><b>§ Indiferencia respecto a la escuela y actividades que realizaba</b></p>
<p><b> </b></p>
<p><b>En el fondo, los adultos, también buscan como renovar siempre y con cada pérdida maneras diferentes de abordar cada despedida. Con cada separación   que enfrentamos se reactivan antiguas experiencias que pasaron y el sentimiento de dolor.</b></p>
<p><b> </b></p>
<p><b>Nunca uno esta solo con esas vivencias.  Es así que los adultos podremos ayudar a los niños desde nuestra propia experiencia, a atravesar situaciones de dolor y no solo en las grandes despedidas, sino también en muchas que aparecerán en nuestra vida cotidiana</b></p>
<p><b>Normalmente, no podemos poner remedio a la pérdida, pero sí ayudar a que el niño pueda expresar la agitación interna que está experimentando, podemos ayudarle a encontrar respuestas a algunas preguntas, a clarificar malentendidos y a calmar muchos miedos irracionales que pueda albergar. Es sorprendente como un niño puede recuperarse o mostrar una mejora en su conducta, tras liberar sus temores, especialmente cuando se le da la posibilidad de pasar un tiempo con una persona que lo tranquilice, en quien pueda confiar, y le dedique el tiempo necesario.</b></p>
<p><b>El solo hecho de poner un miedo al descubierto o de darle un nombre, hace que empecemos a sanar. Si compartimos nuestros miedos o preocupaciones, estos disminuyen</b></p>
<p><b>Lo importante es poder hablar y poder facilitar vías de expresión para que cada niño a cada edad pueda elaborar a su manera, y a su tiempo, acompañado de un adulto, esta situación dolorosa que le ha tocado vivir</b></p>
<p><b>A los adultos nos resulta difícil hablar de la muerte. Es un tema angustiante para nosotros también.</b></p>
<p><b>Es por eso que debemos estar preparados si nos toca hablar con nuestros hijos.</b></p>
<p><b>No debemos ocultar nuestro llanto o angustia; esto es natural.</b></p>
<p><b>Siempre con la verdad, nadie se durmió, ni se fue al cielo, ni esta en una estrella, ya que ellos esperaran que bajen.</b></p>
<p><b>Es doloroso y triste pero siempre con la verdad, respetando creencias de cada familia.</b></p>
<p><strong>No evitemos hablar de la muerte, es un tema difícil pero debemos poder hablarla con nuestros  niños</strong></p>
<p><b> </b></p>
<p><b>Lic. Gloria Grosman</b></p>
<p><b>psicóloga</b></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;p=5786</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Duelos: separaciones, muertes y largas enfermedades. Situaciones límite que hay que aprender a enfrentar</title>
		<link>http://papis.com.ar/?p=1411</link>
		<comments>http://papis.com.ar/?p=1411#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 02 Sep 2013 21:18:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Niños]]></category>
		<category><![CDATA[contencion para niños]]></category>
		<category><![CDATA[culpa]]></category>
		<category><![CDATA[divorcio]]></category>
		<category><![CDATA[duelo]]></category>
		<category><![CDATA[muerte]]></category>
		<category><![CDATA[negacion]]></category>
		<category><![CDATA[separacion]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://papis.com.ar/?p=1411</guid>
		<description><![CDATA[Por Lic. Débora Bottwin* Cómo seguir adelante a pesar de las pérdidas. El duelo es un proceso que comienza a transitarse a partir de haber vivido una pérdida, elaborarlo implica adaptarse a la nueva situación, luego de soportar frustración, bronca y tristeza. Es la respuesta normal a un suceso que hace doler todo el cuerpo.]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="right"><em>Por Lic. Débora Bottwin*</em></p>
<p><strong>Cómo seguir adelante a pesar de las pérdidas.</strong></p>
<p>El duelo es un proceso que comienza a transitarse a partir de haber vivido una pérdida, elaborarlo implica adaptarse a la nueva situación, luego de soportar frustración, bronca y tristeza. Es la respuesta normal a un suceso que hace doler todo el cuerpo. En este contexto se puede incluir una separación, mudarse a otro país, dejar la casa parental, una muerte. Es un corte en la rutina diaria que marcará un antes y un después.</p>
<p>La duración y la intensidad dependerán de muchos factores. Focalizando en la muerte de un ser querido, se pueden señalar, que sea algo repentino, esperado y violento. Tipo de vínculo que se mantenía: de conflicto, de dependencia, de ambigüedad. La edad: no será lo mismo la pérdida de una persona joven que la de un adulto mayor.</p>
<p>La duración será variable para cada persona, aunque se puede establecer un parámetro de entre 1 a 3 años, siempre será acorde a la intensidad y a la capacidad de afrontamiento de cada individuo. Cuando se sienta renacer las energías para volcarlas en nuevos proyectos de vida dejando de vivir en el pasado, habrá finalizado el duelo.</p>
<p>Se suelen identificar distintas etapas en este proceso:</p>
<ol start="1">
<li><b>Negación:</b> hay confusión y parálisis, incredulidad ante el hecho.</li>
<li><b>Regresión:</b> comienza la conexión con la realidad y el dolor profundo.</li>
<li><b>Furia:</b> hay enojo con todos y cualquiera. Se piensa que alguien debería hacerse responsable por lo sucedido.</li>
<li><b>Culpa:</b> invariablemente aparecerá en algún momento, a modo de defensa ante la impotencia por lo que no atinamos a hacer para evitar esa pérdida.</li>
<li><b>Desolación:</b> es la etapa de la verdadera tristeza. Se confirma lo irreversible, no hay nada que se pueda hacer y hay conexión con los vacíos internos.</li>
<li><b>Aceptación:</b> se produce la diferenciación y la interiorización que permitirán aceptar la posibilidad de seguir adelante, a pesar de la cicatriz que quedará para siempre pero que ya no duele.</li>
</ol>
<div>
<p><b>La comunicación a los niños y adolescentes</b></p>
<p>No hay una receta única para comunicar a los niños la muerte de una persona querida. Cuando ocurre, se debería poder apelar al sentido común y pensar que a ellos les afecta tanto como a los adultos, con lo cual ocultarlo, negarlo, mentir ó disfrazarlo, creará desconfianza y confusión. No tener miedo a las palabras. Dado que deberán enfrentarse de cualquier modo a esta situación, es conveniente hablar con palabras sencillas y directas, dejándoles muy en claro que no han tenido nada que ver alejándolos de un posible sentimiento de culpa.</p>
<p>Si no se utiliza una comunicación honesta, los niños buscarán sus propias respuestas que están por encima de su capacidad de comprender. Es especialmente importante que se disipe el pensamiento mágico respecto a la muerte ó cualquier otra situación traumática.</p>
<p>Cada uno a su edad logrará interpretar a su modo el mensaje y lo tramitará de forma diferente. Participar de los diferentes homenajes será una manera más de integrarlo a las emociones que embargan a todo el entorno, compartiendo la tristeza y desconsuelo con sus afectos cercanos. Algunos habrán tenido oportunidad de tener una experiencia parecida con sus mascotas ó amistades. Otros se habrán anoticiado con las informaciones diarias de los medios de comunicación. Esto hará más comprensible aunque no menos doloroso la vivencia en casa.</p>
<p>Los niños y adolescentes manifiestan de distintas formas su dolor, acompañarse entre todos es la mejor manera de transitar el proceso de duelo, mostrándoles que es natural sentirse tristes, que a los grandes también les parece injusto y que da bronca. Compartir estos sentimientos los reconfortará, al mismo tiempo se les estará brindando seguridad y fortaleza para continuar apostando a la vida.</p>
</div>
<p>Sugerencias que pueden ayudar en el proceso de recuperación:</p>
<ul>
<li><b>Evitar el silencio y encerrarse en sí mismo.</b> No te encierres con tu dolor. Cualquier sentimiento que tengas es válido y es saludable expresarlo. Busca familiares, amigos y seres queridos; te sentirás más fuerte con una red de apoyo y cariño.</li>
</ul>
<p>Puedes darte algún tiempo solo pero recordá que hay una diferencia entre sucumbir en la soledad y tener un tiempo de privacidad.</p>
<ul>
<li><b>Ayudar a otros.</b> Cuando te sientas un poco mejor como para compartir tu historia con otros, podrás constituirte en un apoyo para personas que atraviesan una situación similar, participando en grupos de apoyo ó armando uno propio.</li>
</ul>
<ul>
<li><b>Buscar ayuda especializada.</b> Es probable que sientas que no podés salir adelante sola, o que tu proceso de recuperación no avanza, o pienses que nadie te comprende. Hay personas especializadas que pueden ayudarte a superar este momento.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>*Lic. Débora Bottwin</strong></p>
<p><strong>Fundación Buenos Aires</strong></p>
<p><b>Más información:  </b><a href="http://www.fundacionbsas.org.ar/" target="_blank">www.fundacionbsas.org.ar</a></p>
<p><b> </b></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;p=1411</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Algunas reflexiones sobre el duelo</title>
		<link>http://papis.com.ar/?p=1266</link>
		<comments>http://papis.com.ar/?p=1266#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 15 Jul 2013 17:26:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[divorcio]]></category>
		<category><![CDATA[duelo]]></category>
		<category><![CDATA[duelo cognitivo]]></category>
		<category><![CDATA[duelo como conducta adaptativa]]></category>
		<category><![CDATA[duelo emocional]]></category>
		<category><![CDATA[duelo fisico]]></category>
		<category><![CDATA[muerte]]></category>
		<category><![CDATA[tristeza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://papis.com.ar/?p=1266</guid>
		<description><![CDATA[Estamos acostumbrados a escuchar hablar de duelo en relación a la muerte de un ser querido, quién no escucho  la frase: “está de duelo porque falleció el abuelo”, o bien, “no voy a la fiesta porque estoy de duelo”. En este sentido, cabe decir que el duelo es la respuesta normal ante un fallecimiento, pero]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Estamos acostumbrados a escuchar hablar de duelo en relación a la muerte de un ser querido, quién no escucho  la frase: “está de duelo porque falleció el abuelo”, o bien, “no voy a la fiesta porque estoy de duelo”.</p>
<p>En este sentido, cabe decir que el duelo es la respuesta normal ante un fallecimiento, pero el duelo no es exclusivo frente a la muerte. Hay otras situaciones de la vida cotidiana que también nos confrontan con la tristeza típica del duelo como por ejemplo: el enfrentar un proceso de separación o divorcio, irse del país, perder el trabajo, pelearse con un amigo, caída del nivel social, cambio de escuela para un chico, mudanzas, pérdida de alguna función vital (vista, audición, etc.), alguna amputación física,  etc.</p>
<p>Se debe pensar el duelo no únicamente como respuesta a una muerte sino como respuesta adaptativa a una pérdida o a un cambio. Digo respuesta adaptativa porque pasar por un duelo es lo normal y esperable ante una pérdida y en este sentido lo esperable en estas situaciones es encontrarse con mucha tristeza y desgano. A continuación describiré los diferentes síntomas o manifestaciones que pueden ocurrir y que son indicadores de estar en medio del proceso de duelo. Cabe destacar que el duelo es un proceso y no un hecho aislado. Pueden darse más de un síntoma o bien uno solo pero sí es importante pensar que esto se da en un tiempo a transcurrir y no en un día.</p>
<p>Las reacciones del duelo se pueden ver reflejadas en diferentes áreas:<br />
•         A nivel de síntomas físicos: suele aparecer dolores o molestias de estómago, opresión de pecho, hipersensibilidad al ruido, falta de aire, debilidad muscular, falta de energía. Pueden aparecer trastornos en el sueño o en la alimentación así como llantos repentinos, suspiros y/o mucho cansancio, entre otros.</p>
<p>•         A nivel emocional puede aparecer: tristeza, dolor, enojo, rabia, culpa, reproches, impotencia y también alivio. Este último muchas veces cuesta reconocerlo, tanto en público como en privado por la culpa y la vergüenza que reconocer este sentimiento conlleva. Pero es importante aclarar que la finalización de situaciones que generaban estrés, tensión, preocupación y tristeza suelen estar acompañadas de este alivio.</p>
<p>•         A nivel cognitivo, la persona suele sentirse abatida, agobiada, confundida, cansada, con muchas preocupaciones, con dificultad para concentrarse, para prestar atención, para pensar. Esto les sucede tanto a los niños como a los adultos y se observa en tareas cotidianas como dificultad para terminar una tarea tanto laboral como escolar, la imposibilidad de leer un libro aunque sea por elección, la dificultad de retener datos en la memoria, etc.</p>
<p>Todas estas son características del proceso normal de duelo, que aunque sea normal no quiere decir que no duela. El duelo, duele. Pero quien haya atravesado uno sabe que así como es inevitable entrar en la tristeza, también de ella se sale. Atravesar un duelo es como entrar en un túnel, al principio se ve todo negro, parece que no hay salida, que no se termina, que todo allí es oscuro, que los sonidos retumban, pero a medida que se va avanzando se empieza a vislumbrar una luz al final del camino. Lo mismo sucede en el proceso de duelo.  Si se lo atraviesa normalmente, se entra y luego se sale.</p>
<p>En cambio, llamamos al duelo disfuncional cuando la persona queda atascada en alguna etapa del proceso o bien cuando su duración o intensidad son desmedidas. Podemos ver duelos patológicos por su aparición retrasada en el tiempo. Es decir, cuando la tristeza -o cualquiera de los otros síntomas- aparecen bastante tiempo después de generada la pérdida y donde aparentemente no se encuentra sentido o motivo a la tristeza en la actualidad de la persona porque el motivo de su tristeza esta atrás en el tiempo y no en el presente. Son duelos crónicos y se observan en personas que no logran recuperarse y “salir del túnel”.</p>
<p>Ejemplo clínico: una paciente, mujer de 48 años, que después de tres años de haber perdido a su padre tras una larga enfermedad, no logra retomar su vida normalmente. Ha renunciado a su trabajo como secretaria de un médico, con el costo económico que esto le implica pero no pudiendo hacerse cargo de la rutina ni de las obligaciones, como así tampoco pudiendo mantener sus vínculos sociales y habiendo comenzado a tener problemas de pareja porque su marido le reclama no ser la de antes.</p>
<p>Hay veces que pérdidas actuales o recientes activan o despiertan pérdidas pasadas aun sin elaborar. En esta paciente lo que estaba sin resolver era la pérdida de su madre, fallecida cinco años atrás. Cuando ella fallece la paciente tenía un bebe de 8 meses y la dedicación a su hijo no la permitió conectarse emocionalmente con la muerte de su madre. En aquel momento se produjo un mecanismo de congelamiento de sus emociones pues “no tengo tiempo de estar triste, de llorar porque ahora el que llora todo el tiempo es mi bebé y yo tengo que estar bien para él”. Esto que aparentemente fue adaptativo en el momento,  detonó con la muerte del padre años después.</p>
<p>Hay duelos más complicados de elaborar y esto sucede cuando:</p>
<p>•         Cuando el vínculo con la persona perdida era malo, ambivalente u hostil. Si el vínculo era bueno, de amor, el duelo será más triste pero mejor elaborable. Cuando la relación era de mucha dependencia también dificulta su elaboración. Son bastante comunes en este sentido vínculos de padres e hijos basados en la pelea, los reproches, donde hay deudas amorosas, donde quedaron conflictos sin resolver o palabras por decir, en estos casos habrá que estar atento a como se transita el proceso de duelo.</p>
<p>•         Es muy difícil elaborar las pérdidas inciertas, como ser los desaparecidos, tanto producto de la dictadura como de accidentes donde no hay evidencia de su muerte.</p>
<p>•         Cuando hay pérdidas múltiples, como por ejemplo en accidentes, atentados y en el mismo acto una persona pierde a varios seres queridos simultáneamente.</p>
<p>•         Personas que tienen baja tolerancia a la frustración o le cuesta enfrentar situaciones problemáticas, le costara más elaborar un duelo.</p>
<p>Las separaciones o divorcios suelen ser acontecimientos de un impacto emocional tan grande que muchas veces genera duelos difíciles de elaborar pues en la separación son varias las aéreas de la vida que se ven modificadas. Desde la rutina cotidiana donde necesariamente deben cambiar las tareas y funciones que uno tenía en la pareja y familia. Por ejemplo, las madres que se quedan a cargo de los hijos que deben hacerse cargo de todas las tareas cotidianas, llevar y traer, cocinar y ordenar, hacer bañar y organizar la tarea escolar de los hijos así como contenerlos en la tristeza producto de la ruptura familiar. Además, tienen la necesidad de incrementar los ingresos económicos, enfrentar a la sociedad en forma individual, ir a reuniones familiares o con amigos sola, en cuanto a la identidad ya no es la “señora” de nadie y deberá volver a utilizar el apellido de soltera en lugar del de casada.<br />
Si bien el ejemplo fue formulado en femenino la misma situación involucra a los hombres, que tendrán en enfrentarse a tareas que antes delegaban en sus esposas. Ya nada será como antes y esa ilusión de familia unida que alguna vez motivó a esta pareja ahora deja lugar a momentos de soledad o replanteo de una vida diferente con nuevos escenarios.</p>
<p>Tips para pasar un duelo:<br />
•         El duelo es un proceso individual pero es bueno atravesarlo acompañado.<br />
•         Es importante y necesario hablar de lo que a uno le pasa.<br />
•         Es necesario enfrentar el dolor para atravesarlo.<br />
•         Es importante poder despedirse de la persona fallecida. Si no hubo posibilidad de hacerlo en vida, es bueno crear algún ritual o situación metafórica para poder hacerlo, aunque sea en la intimidad de uno mismo.<br />
•         Habilitar y dar permiso para la tristeza. Para poder salir de la tristeza, hay que poder entrar en ella.<br />
•         Registrar qué necesitamos y poder pedirlo a nuestros familiares y amigos.</p>
<p>Una tarea que debe realizar la persona en duelo es aprender a vivir con la ausencia. Esa ausencia se transforma en presencia: cuando la familia se reúne para un evento, la silla vacía que representa la ausencia también puede ser pensada como que representa la presencia de quien se fue, porque al ver el vacío inevitablemente pensamos en esa persona, entonces esa ausencia se convierte en representante de una presencia.</p>
<p>Para muchas personas es sumamente difícil acompañar a un ser querido en un momento así, a veces es más fácil soportar el dolor propio que acompañar el dolor de alguien querido. Y al no saber cómo hacerlo cometen errores sin mala intención. Por ejemplo, cuando la familia y amigos no pueden ver a su pariente tirado en la cama, sin ganas de nada y al no sabercómo acompañar en su dolor piensan que es mejor negarlo, no hablar de eso, distraerlo e incitarlo a salir. La persona triste se siente no comprendida, presionada, no respetada. Para ello la persona que sufre debe aprender a pedir lo que necesita, poder explicitar como quiere ser acompañado, es bueno para este momento. No pretender que el otro me de lo que necesito. Si se lo que necesito, puedo pedirlo.<br />
Es común que la persona que está en duelo se autoexcluya o auto aísle, pero esto no es bueno. Suelen creer que la gente no los va a entender y tal vez tengan razón, pero saber pedir lo que uno necesita le permite al otro saber que dar, ya que no todos necesitan lo mismo frente al mismo dolor.</p>
<p>En los momentos de mayor tristeza es importante no perder el sentido de la vida y poder pensar el futuro con esperanza.</p>
<p><strong>Lic. Gisela Holc</strong><br />
Para mayor información:<br />
www.hemera.com.ar</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;p=1266</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
