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	<title>Papis - El portal para Padres &#187; miedo</title>
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	<description>Papis es el portal de Atención Pediatrica Integral</description>
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		<title>Danzando con las emociones: EL MIEDO</title>
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		<pubDate>Mon, 29 Jun 2020 23:17:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[emociones]]></category>
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<p>Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra “Emoción&#8221; significa:  “Alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática”. Para entrar en detalles la emoción incluye áreas que integran nuestra base de reacción física y biológica ancestral con funciones cerebrales cognitivas más evolucionadas. Incluye tres sistemas de respuesta fuertemente unidos entre sí.  Estos son:</p>
<p>1.      la reacción física o fisiológica. Por ejemplo: la aceleración del ritmo cardíaco.</p>
<p>2.      la reacción conductual o expresiva (la expresión de mi cara se tornará una en particular. Por ejemplo: cejas levantadas, ojos más abiertos, tendencia del cuerpo de ir hacia atrás, etc.</p>
<p>3.      el componente subjetivo o cognitivo de la emoción.  Esto es,  la vivencia experiencial, subjetiva y personal del miedo, lo que llamamos la “vivencia emocional”.</p>
<p>Las emociones tienen tres funciones. La función adaptativa hace que nos alejemos o acerquemos de una circunstancia y su fin es la continuidad de la especie. La función social tiene que ver con entender a los demás, con comunicar nuestros afectos; en definitiva promover relaciones personales. Por último, la función motivacional que nos impulsa a la acción, a satisfacer nuestras necesidades; le da el sentido a nuestra existencia.</p>
<p>La emoción del miedo en particular es la emoción más antigua de todas. Está al servicio de la preservación de la especie. Si no hubiera existido, hubiéramos muerto entre las garras de un predador, por ejemplo.  Es pariente de la emoción ansiedad.  Solo que la primera se aplica a un objeto en particular (ej: miedo a las tormentas, a los perros) y la segunda es más inespecífica y abstracta. Mucho después en la historia del hombre aparece el razonamiento. Las respuestas que da el organismo cuando siente miedo son de características universales: lucha, huida, congelamiento o parálisis, desmayo (fight, flight, freeze, faint).</p>
<p>Muchas veces atrás de una emoción se esconden otras. Éstas, las emociones escondidas, suelen ser más poderosas y determinantes que las que están a la vista. Cuánto se podría aprender y capitalizar ese aprendizaje si pusiéramos atención en conectarnos con todas nuestras emociones, usar la información que nos brindan de una manera más eficaz, transitarlas con otra disposición, aceptándolas e integrándolas a nuestra vida.  Sí, aún el Miedo. Ya que en sí mismo, no solo no es malo, sino que es un gran aliado… Es lo que nos hace levantar el pie del acelerador cuando vamos manejando muy rápido.</p>
<p>El tomar contacto con lo que las emociones nos hacen saber de nosotros mismos sin juzgarlas, sin censurarlas. El poder leer las señales corporales nos permite saber qué estamos sintiendo verdaderamente. Son maravillosas oportunidades de decodificar y amigarnos con un lenguaje no tan conocido o utilizado que nos está proporcionando valiosa información. El conocerlas es el primer paso, pero el objetivo es regularlas.  Para que en vez de ser atropellados por ellas, tengamos la oportunidad de acompasarlas, graduarlas, poder tenerles menos temor y poder estar más a cargo de ellas y de nosotros mismos.<br />
<strong>Lic. María Gabriela Fernández Ortega                                                                   </strong></p>
<p><strong>Instituto Sincronía</strong></p>
<p><strong>www.institutosincronia.com.ar</strong></p>
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		<title>La supremacía del miedo</title>
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		<pubDate>Fri, 02 Jun 2017 21:20:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Niños]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[psicologia]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; ·         La emoción que “manda” es el miedo o la ansiedad. ·         Las emociones se expresan en el cuerpo, la mente y la conducta. Nuestro entrenamiento con respecto a ellas, está relacionado con mantenerlas a raya (cuando nos incomodan) y si fuese posible hacerlas desaparecer. Sabemos que las emociones son el motor de la]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         La emoción que “manda” es el miedo o la ansiedad.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">·         Las emociones se expresan en el cuerpo, la mente y la conducta. Nuestro entrenamiento con respecto a ellas, está relacionado con mantenerlas a raya (cuando nos incomodan) y si fuese posible hacerlas desaparecer.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Sabemos que las emociones son el motor de la vida y que nos impulsan a vivir, pero con el miedo no todo es movimiento. Cuando hay miedo todo se detiene, uno mismo puede literalmente paralizarse. Cualquier estado emocional puede ser pospuesto, el miedo no. Cuando se siente miedo nada es más importante, todo queda supeditado a dicha emoción que nos invade en cuerpo y alma. También es cierto que nos hace actuar, pero exclusivamente, para alejarnos o enfrentarnos a la situación temida. El miedo ocurre cuando hay una amenaza y hasta que dicha amenaza desaparezca nada más importa.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Una persona con miedo puede estar masivamente activada, como quien ataca a un ladrón armado, o en un ataque de pánico, pero también puede desmayarse y perder el conocimiento. Así, una persona asustada puede verse tensa pero también puede estar hipotónica (muscularmente hablando). Este detenimiento ocurre en el cuerpo, en la mente y en la conducta.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Esto que le sucede al organismo cuando siente miedo, le sucede a nivel neurofisiológico y está en relación con la respuesta de una parte muy primitiva de nuestro sistema nervioso central. Esta situación de activación y de parálisis también se observa en el cerebro. La amígdala y todo el sistema de alarma se enciende al sentir miedo; mientras que el resto de las funciones cerebrales no relacionadas con este sistema de supervivencia, por así decirlo, se apagan. </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Lo podemos observar en la experiencia cotidiana, al sentir miedo no podemos hacer otra cosa más que atender a dicha emoción, y se nos dificulta hacer otras actividades. Por ejemplo, cognitivamente es muy difícil proyectar, planificar, memorizar y aprender, bajo la influencia del miedo -ya que estas capacidades no están relacionadas con nuestro sistema de supervivencia-. Por eso, una persona que está bajo estrés o ansiedad funciona muy por debajo de sus capacidades.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">El miedo está presente tanto en hombres como en animales y la respuesta orgánica es más o menos parecida: atacar, huir, desvanecerse, paralizarse. La ansiedad, es muy parecida al miedo pero no tiene un objeto específico, es más difusa y está relacionada con la capacidad cognitiva del hombre a anticipar lo que va a suceder. Cuando se nos activa la ansiedad se nos activan las mismas zonas en el cerebro que en el miedo y la respuesta de nuestro organismo es igual en ambas emociones.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Visto en estos términos parece bastante claro este maravilloso sistema de supervivencia activado por el miedo. Pero si profundizamos la mirada y trasladamos los conceptos a la vida real, a la complejidad del ser humano y comenzamos a sumar los grises y  matices, las cosas comienzan a ponerse sutiles y a complejizarse. Tomar conciencia de cómo nos afecta el miedo y la ansiedad en nuestra diaria no es algo que aprendimos a hacer, no es algo para lo que estemos entrenados. Más bien nuestro entrenamiento en emociones, está relacionado con mantenerlas a raya (cuando nos incomodan) y si fuese posible hacerlas desaparecer. </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Sabemos de evitar, controlar, distraernos, superar, negar y disfrazar las emociones. Pero, ¿qué nos sucede en el cerebro y el cuerpo cuando nos emocionamos? ¿para qué sirven?, ¿por qué nos incomodan tanto?, ¿qué información nos traen?, ¿qué consecuencias tiene ignorarlas?, ¿de qué se trata esa energía que nos aportan y para que podemos usarla?. Aunque no nos queramos enterar somos seres fundamentalmente emocionales y antes que emocionales estamos diseñados para sobrevivir. Es por eso que la emoción que “manda” es el miedo o la ansiedad. La ansiedad nos afecta a todos y el primer paso para transitarla en forma sustentable para nuestro sistema, es tomar consciencia de ella, saber cómo funciona, qué efectos genera, qué podemos esperar de nosotros cuando estamos ansiosos, conocerla, aceptarla, darle un tiempo y un espacio, saber sobre lo que nos viene a informar, para así conseguir 5 segundos más antes de actuar. </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Las emociones se expresan en el cuerpo, la mente y la conducta.  El miedo, en particular, produce a nivel físico distintas reacciones en mayor o menor medida identificables respecto a la intensidad. Ocupa todos los sistemas de nuestro cuerpo: el cardíaco, el digestivo, muscular, respiratorio. La sangre se retira del centro de nuestro tronco, nuestro core affect (núcleo afectivo) y va hacia las extremidades. El cuerpo se prepara para el ataque, la huida o el desvanecimiento.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">A nivel cognitivo  genera pensamientos negativos, distorsionados, catastróficos, alejados de la realidad, sobresaliendo las temáticas de muerte, preocupaciones por la salud, accidentes, pérdidas afectivas, de seguridad. Imaginando amenazas a cada paso.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">A nivel conductual la evitación, la lucha, la parálisis, e incluso modalidades de respuesta con exceso de relajación son respuestas conductuales posibles para el organismo estresado o ansioso.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Todas las manifestaciones de ansiedad aparecen en forma graduada dependiendo de la persona, y de la intensidad.</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">El trabajo específico con las emociones, el cuerpo, la mente y la conducta como unidad es la manera efectiva para entrenarnos y desarrollar la capacidad innata de transitar las emociones. Todo proceso transitado es en algún momento trascendido. </span></p>
<p><b><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;"> Lic. Solange García Bardot</span></b></p>
<p><b><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;"> </span><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Instituto Sincronía</span></b></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">Especialistas en estrés, ansiedad y emociones</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;">www.institutosincronia.com.ar / info@institutosincronia.com.ar</span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;"> </span></p>
<p><span style="color: #000000; font-family: Calibri; font-size: medium;"> </span></p>
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		<title>EL MIEDO ¿Lo gestionas o te controla?</title>
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		<pubDate>Fri, 13 Dec 2013 21:59:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Salud]]></category>
		<category><![CDATA[control]]></category>
		<category><![CDATA[controlar el miedo]]></category>
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		<description><![CDATA[*Por Carina Sampó Franco. Aprende cómo gestionar tus Miedos Bien sabemos que el MIEDO como emoción básica es vital para nuestra supervivencia en casos de peligro eminente y real. En este sentido el MIEDO nos prepara para afrontar una amenaza. Nos permite fijar nuestra atención en esa amenaza cercana y evaluar qué respuesta dar: atacar,]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>*Por Carina Sampó Franco.</em></p>
<p><strong>Aprende cómo gestionar tus Miedos</strong></p>
<p>Bien sabemos que el MIEDO como emoción básica es vital para nuestra supervivencia en casos de peligro eminente y real. En este sentido el MIEDO nos prepara para afrontar una amenaza. Nos permite fijar nuestra atención en esa amenaza cercana y evaluar qué respuesta dar: atacar, huir o escondernos.</p>
<p>Pero no es de éste Miedo sobre el que vamos a trabajar, sino sobre el Miedo que nos limita en nuestra vida cotidiana para emprender aquellas acciones -personales, familiares, sociales o profesional- que deseamos, que nos harían sentir felices, que anhelamos, y sin embargo no nos atrevemos a ejecutarlas.</p>
<p>Estos miedos suelen ser “inventados” o “fabricados” por nosotros mismos. Tienen su raíz en nuestra propia historia personal, familiar y sociocultural, es decir, se originan en el pasado desencadenando el miedo al futuro. De aquí que la palabra inglesa <b>FEAR (“miedo”)</b>nos  sirva para definirlo de esta manera:<b>“Falsa Evidencia con Apariencia Real</b><b>”.</b>El sentimiento puede parecernos auténtico, pero no se basa en un hecho de la realidad presente.</p>
<p>Este MIEDO que nos visita en nuestra vida cotidiana es, en realidad, una valiosa y necesaria SEÑAL de alarma ante la posibilidad de una amenaza (física o emocional) y viene a decirnos que existe una desproporción entre esa amenaza a la que nos enfrentamos y los recursos con los que creemos contar para resolverla.</p>
<p><b>¿Y qué o cuáles son estas amenazas? </b></p>
<p>En realidad no existe algo que sea en sí mismo una amenaza. Siempre lo es para “alguien” y depende de los recursos que ese “alguien” tenga o sienta que tiene para enfrentarla. Para una persona –por ejemplo-  que sube a un avión por primera vez y experimenta turbulencias puede ser una terrible amenaza, y deja de serlo para un viajero frecuente que ya ha presenciado las rutinas del personal de vuelo para esos casos excepcionales.</p>
<p>Si la amenaza a la que me enfrento tiene un valor 10 y los recursos con los que cuento los valoro en 10 el miedo no aparecerá. En cambio si la amenaza es de 10 y la valoración de mis propios recursos es de 3, pues sentiré miedo y podré bloquearme, decir NO e irme de allí perdiendo una oportunidad, o tirarme a la piscina sin medir si cuento o no con los recursos necesario y sin obtener, muy probablemente, el resultado esperado.</p>
<p>Para que esta señal sea útil y aprovechable para cada uno de nosotros, es necesario devolverle a miedo su potencial positivo. No viene  a nuestras vidas a complicárnosla, viene a traernos un mensaje y en esto radica nuestro reto, decodificar el ¿para qué están nuestros miedos? ¿Cuál es su intención positiva? ¿Cuál es su mensaje?¿Qué vienen a decirnos? De manera simple, estos miedos son oportunidades para volver a elegir, para actuar de un modo distinto y escoger el amor en lugar del miedo, la realidad en vez de la ilusión y el presente antes que el pasado.</p>
<p>Si tengo miedo es porque hay una necesidad en mí. El miedo aparece ante la pérdida de una necesidad psicológica fundamental y básica: <b>la seguridad.</b>Entonces ¿Qué te  hace falta para que se aleje de ti? ¿Qué necesitas darte?</p>
<p>El miedo es, sin duda, una emoción básica, necesaria y universal, sin embargo nos relacionamos con él desde el desconocimiento y la ineficacia. Entran en juego nuestras propias creencias limitantes: “no lo hizo por miedo”, “es de débil sentir miedo”, “que vergüenza reconocer que siento miedo”, “no debes sentir miedo, tienes que enfrentarlo”, “no tengo miedo (y me enfrento a todo sin medir consecuencias)”…  Con esto lo que hacemos es rechazarlo, negarlo, descalificarlo, lo tachamos de indigno y negativo, extirpándole todo su valor positivo.</p>
<p>Hasta aquí podemos ver que estas creencias señalan como “peligro o problema” al MIEDO. En realidad el Miedo es como la Señal Roja que se enciende en nuestro tablero de mando de nuestro coche cuando se está por quedar sin gasolina. Sería muy ingenuo por nuestra parte tapar la luz roja para no verla y así negar que hay un problema de fondo -que nos quedaremos parados en la carretera si no nos tomamos el tiempo para repostar-  La Luz Roja no es el problema, ella solo nos avisa que vamos a tener uno de verdad si no hacemos algo para resolverlo. Nos previene y anticipa.</p>
<p>El Miedo es esa Luz Roja que nos dice que hay algo de fondo que necesita ser atendido. Nuestra propuesta básica de gestión emocional y del cambio es dar la bienvenida al miedo, dialogar con él, escucharlo, reconocer su existencia con su parte temerosa y su parte positiva, descifrar su mensaje y ser agradecidos/as con él. Mi apuesta por este método de gestión del miedo, es del 100% porque lo he probado y verificado en primera  persona.</p>
<p><b>¿Por qué es importante la gestión de tus miedos?</b></p>
<ul>
<li>Porque te bloquean en tu capacidad de generar respuestas adecuadas frente a situaciones nuevas o desconocidas.</li>
<li>Porque limitan tus acciones y con ellas la consecución de tus metas y sueños.</li>
<li>Porque te hacen creer que no eres capaz de conseguirlo</li>
<li>Porque te  mantiene atado a tu  zona de seguridad, a lo conocido, sin dejarte avanzar y desarrollarte personal y profesionalmente.</li>
</ul>
<p><b>¿Para qué?</b></p>
<ul>
<li>Para identificarlos y reconocerlos, dándoles nombre y existencia.</li>
<li>Para aceptar e integrar su parte positiva.</li>
<li>Para dialogar con ellos y descifrar el mensajes que  vienen a traerte.</li>
<li>Para descubrir qué necesitas darte, con qué recursos cuentas y con cuáles no.</li>
<li>Para poder identificar tú objetivo y trazar un plan de acción que te permita ir dando pasos, salir del bloqueo y generar tus opciones.</li>
<li><b>En definitiva, para observarte internamente, darte cuenta de lo que piensas y sientes, y orientar tu acción hacia el cambio proactivo.</b></li>
</ul>
<p><b>¿Cómo lo conseguirás?</b></p>
<ul>
<li>Conociendo cómo funciona nuestro sistema emocional, qué son las emociones y para qué te sirven.</li>
<li>Cuestionando y tomando conciencia de los propios miedos heredados.</li>
<li>Con herramientas de  autoconocimiento y observación emocional (identificación de emociones primarias y secundarias)</li>
<li>Identificando tus creencias limitantes y activando otras potenciadoras.</li>
<li>Comprendiendo como es tu patrón de comportamiento habitual (lo que piensas, lo que sientes, lo que haces).</li>
<li>Identificando cuál es tu respuesta ante los cambios: de resistencia, de reacción, o de pro-acción.</li>
<li>Incorporando nuevas estrategias de aprendizaje activo, herramientas y recursos para el cambio.</li>
</ul>
<p><b>¿Qué Beneficios obtendrás? </b></p>
<p>El principal y más grande beneficio que conseguirás es:</p>
<p>1-     <b>OBSERVARTE</b>para identificar tus propias señales físicas y emociones; mejorando tu capacidad de autoconocimiento respecto a lo te pasa y a lo que puedes hacer con ello.</p>
<p>2-     <b>DARTE CUENTA</b>de los recursos con los que ya cuentas y de aquello que necesitas reforzar y potenciar para sentirte seguro/a.</p>
<p>3-     <b>ACTUAR</b>, “dar un paso”, avanzar, tomar la iniciativa hacia lo que has identificado como tu meta, hacia lo que en verdad quieres lograr. Cuando empieces a desarrollar tus habilidades y darte aquello que necesitas, ganaras  la confianza para aliarte con  tus miedos. Ya no los tendrás adelante tuyo, impidiéndote el paso, ni los tendrás detrás de ti, lanzándote al vacío. Conseguirás colocarlos a la par tuyo, desde ahí te acompañarán  en un dialogo de descubrimiento y aprendizaje.</p>
<p>4-     <b>DECIDIR</b> es una acción y de todas las acciones necesarias, ésta es la de mayor compromiso personal. Implica <b>elegir</b>entre miles de posibilidades, una, y renuncia al resto, despedirte del resto, para finalmente <b>decidir hacerlo!</b>Y aplicartu plan de acción.</p>
<p>*<strong>Carina Sampó Franco  </strong></p>
<p>-  Formación, Coaching y Psicodrama -  Madrid</p>
<p><a href="http://www.artesanadelavida.com">www.artesanadelavida.com</a></p>
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		<title>Relaciones Adictivas.  Tengo miedo de estar sola, ¿qué puedo hacer?</title>
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		<pubDate>Thu, 07 Nov 2013 20:55:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[abandono]]></category>
		<category><![CDATA[conflicto]]></category>
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		<description><![CDATA[Por Lic. Patricia Gubbay de Hanono* Si a Mónica (37) divorciada con dos hijas y un hijo que esta en pareja con Ronaldo (40) desde hace 5 años se le dijera que hay un mundo mejor fuera de esa pareja, diría que es imposible para ella porque no concibe una vida sin él. Sin embargo]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Por Lic. Patricia Gubbay de Hanono*</em></p>
<p>Si a Mónica (37) divorciada con dos hijas y un hijo que esta en pareja con Ronaldo (40) desde hace 5 años se le dijera que hay un mundo mejor fuera de esa pareja, diría que es imposible para ella porque no concibe una vida sin él. Sin embargo el sufrimiento la lleva a la consulta. Ahí empezamos a ver todo lo que ella atraviesa con ese hombre. Dice: “no sé qué me pasa, mis amigas me dicen que estoy loca. Me dicen que tengo que cortar con Ronaldo de una vez por todas. Me hace las mil y una, varias veces me pidió plata prestada jurándome que me la devolvería en poco tiempo y nunca lo hizo. Cuando se lo reclamo me trata de egoísta, mala persona y unas cuantas cosas más. Me hace sentir culpable, mala, poco solidaria. Hace un año me enteré que tuvo un romance con una amiga mía. Me pidió disculpas cien veces se arrodillo y me juro que nunca más me causaría un dolor semejante. Lo perdoné. Cuando se enoja me insulta delante de nuestros amigos, diciéndome cosas horribles.”</p>
<p>Cuando le preguntaba por qué, a su criterio, seguía con ésta relación me contestaba: “porque lo amo”.  Esta paciente recién pudo dejar a este hombre después de un tratamiento, en el que vio cuantos aspectos de ella quedaban relegados por esta relación. En el proceso terapéutico en el que se fue viendo cómo funcionaba esta relación adictiva, Mónica tomó conciencia de que debía dejar la queja, dejar de victimizarse, de culpabilizar al otro, por no tomar una decisión que le devolviera su vida. Correrse del lugar de víctima y hacerse cargo del problema, que puede tener como consecuencia quedarse sola, no es una tarea fácil. Implica mucho trabajo con las partes más vulnerables de la persona.</p>
<p>Las adicciones a personas tienen las mismas características que el  resto de las adicciones: al alcohol, a las drogas, al sexo, al juego, compras compulsivas etc. Se sabe que se recurre a estas conductas cuando se quiere calmar la angustia.</p>
<p>Para aquellos que la sufren el tiempo es muy importante porque, la adicción, aumenta con el paso de los días y los meses. Sabemos que cuánto más enraizada esté, más difícil será dejarla. Pero hay síntomas físicos que vienen con el proceso de dejar a la persona por la que sentimos adicción. Puede decirse que se produce un síndrome de abstinencia.</p>
<p>Es posible que la persona ya haya hecho intentos de abandonar la relación. Intentos fallidos provocados por los síntomas a los que nos referíamos. Pero vale la pena hacer el intento de curar esta adicción ya que trae aparejado un deterioro importante de la calidad de vida de quien lo padece.</p>
<p><b>¿Cuál es el origen de esta clase de adicción?</b></p>
<p>Podemos rastrear las causas en las experiencias infantiles mantenidas en el contexto de una familia disfuncional donde las respuestas a las crisis o frustraciones son inadecuadas. Carecen de los recursos necesarios para enfrentar los problemas que la vida en sociedad genera continuamente. Es posible que en seno de estas familias haya integrantes con graves problemas emocionales crónicos, y también puede haber  adictos en la familia. Las conductas de estas personas tienen que ver con un crecimiento en el que alguno de los padres estuvo ausente, no pudiendo ser modelos sanos y adaptados que el niño necesitaba.</p>
<p>En esta patología  no es el amor la emoción prevalente sino el miedo,  al abandono, miedo a quedarse solo, de no ser digno de cariño. Estos son algunos de los sentimientos que se presentan con frecuencia. Otros de los rasgos que se presentan en esta patología pueden ser la obsesión por la persona, la manipulación, la necesidad de control  y el esconder y justificar las conductas de la pareja. Pongo por ejemplo el caso de una paciente que contaba: “él me pegó, lo que pasa es que yo lo vuelvo loco, soy tan celosa que lo sacó de quicio”.</p>
<p>Por un lado tenemos a una persona con conductas evitativas que huye de la relación para no quedar atrapado en ella y por el otro lado hay uno que se aferra al otro porque si no siente que se muere. Cuando el segundo logra cortar con la relación, el otro muchas veces puede convertirse en el que necesita de la relación de dependencia.</p>
<p>Si estos adictos no se recuperan pueden sufrir de estrés crónico y sabemos que éste, muchas veces es la causa de enfermedades graves como el cáncer, u otras enfermedades  como las autoinmunes. También pueden caer en la depresión y sentir deseos de suicidarse.</p>
<p>Con las herramientas y los recursos adecuados, esto es una buena terapia, se puede conseguir terminar con esa adicción. Como la paciente que citamos al principio que consultó por éste trastorno emocional y finalmente pudo recuperar su vida. Como conclusión se puede decir que éste tipo de vínculo adictivo se cura, identificando los síntomas, comprendiendo el origen y haciendo un trabajo para recuperar la autoestima y el deseo propio.</p>
<p>*Directora de Hémera</p>
<p>Centro de estudios del estrés y la ansiedad</p>
<p><a href="http://track.imagenesdecorreos8.com.ar/?email=glogrosman%40hotmail.com&amp;ID=VSCOMM&amp;Track=108658&amp;row=%29%2aROW%2a%21&amp;cmd=C&amp;redirect=http://www.hemera.com.ar" target="_blank">www.hemera.com.ar</a></p>
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		<title>Cómo vencer al miedo</title>
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		<pubDate>Fri, 09 Aug 2013 14:19:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
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		<category><![CDATA[como enfrentar el miedo]]></category>
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		<description><![CDATA[El miedo es irracional; no se vence con la razón sino con el acostumbramiento. Por Lic. Solange García Bardot* Marcela tiene miedo a dar exámenes, Guillermo no se anima a hablarle a la chica que le gusta, Mora teme poner límites en el trabajo, Claudia le tiene pánico a las cucarachas, Facu no se anima]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El miedo es irracional; no se vence con la razón sino con el acostumbramiento.</p>
<p><em>Por Lic. Solange García Bardot*</em></p>
<p>Marcela tiene miedo a dar exámenes, Guillermo no se anima a hablarle a la chica que le gusta, Mora teme poner límites en el trabajo, Claudia le tiene pánico a las cucarachas, Facu no se anima a dejar el trabajo de siempre, Sofía sufre de ataques de pánico. No importa cuáles sean los miedos sino entender cómo respondemos frente a ellos.</p>
<p>En todos los casos cuando tenemos miedo se activa un área del cerebro (la amígdala) que es la parte orgánica de nuestro sistema defensivo/adaptativo,es la parte más primitiva del cerebro y sirve para la supervivencia.  Este sistema nos permite acciones rápidas frente a situaciones de emergencia, poniendo a nuestra mente/cuerpo en un modo automático de acción que se llama de ataque / huída. Este, nos hace actuar tan instintivamente como lo haría cualquier animal que ataca o huye para salvar su vida o la de su cría. Lo importante es señalar que  este sistema neuropsicobiológico es el mismo que utilizamos también para adaptarnos a los cambios. De esta manera, no solo nos permite salvar nuestra vida en una situación de peligro extremo sino que también nos permite crecer, realizar sueños, atravesar desafíos. Es decir, que si te estás por casar, mudar o cambiar de empleo, o todo junto, el cuerpo utiliza el mismo sistema defensivo/adaptativo que utilizaría si te estuviera atacando un león como en la época de las cavernas.Esto es importante porque cuando estamos en situaciones de estrés, miedo o pánico nuestro cuerpo, pensamientos, emociones y conductas no son las mismas.</p>
<p>No somos los mismos que cuando prevalecen otras áreas del cerebro. Estamos frente a los efectos de ciertas hormonas que nos preparan para enfrentar una situación determinada. La amígdala toma el mando, la adrenalina, el cortizol, la noradrenalina se segrega, de acuerdo a las necesidades. Nuestro cuerpo responde en el modo automático de lucha-huídacon el que venimos programados.</p>
<p>•    Emocionalmente; prevalecen las emociones de ansiedad y miedo.<br />
•    En el cuerpo ocurren cambios como,la aceleración de la respiración, la sangre se retira de las funciones digestivas (lo que de extenderse en el tiempo genera disfunciones del sistema digestivo, colon irritable, reflujo, acidez) y va a las extremidades que es lo que voy a usar para correr o atacar. Hay tensión muscular, nuestras pupilas se dilatan para tener un campo visual más amplio, el corazón puede trabajar hasta 5 veces más rápido de lo normal, afecta el sueño, la fertilidad, altera el sistema inmunológico ya que el cerebro entiende que defenderse de virus y bacterias no es lo más importante.<br />
•    A nivel mental: se pierde en mayor o menor medida la capacidad de abstracción, de planificación, de memoria, es decir que las funciones cerebrales superiores se encuentran disminuidas, porque no son tan necesarias.Estamos en un funcionamiento mental básico, en donde es difícil ver alternativas y mirar con perspectiva, más bien todo es o blanco o negro, vivo o muerto, bueno o malo, el pensamiento se polariza y rigidiza.Es decir estamos listos y preparados para la acción, no para planificar, ni proyectar, ni crear, ni razonar,ni estudiar, ni negociar, ni para estar en una playa disfrutando del sol. Una persona inteligente, capaz, hiperlúcida, con recursos, puede estar funcionandoen el modo automático defensivo/adaptativo de supervivencia y por lo tanto estar funcionando, muy por debajo de sus capacidades.</p>
<p>Esto es lo que pasa cuando el sistema esta esforzado por la gran demanda de adaptación, vivimos los cambios como amenazantes, y estamos estresados. Actualmente ya no nos encontramos con un león al salir de nuestras casas como les ocurría a nuestros antepasados, pero aún seguimos temiendo por nuestras vidas. Las amenazas han cambiado y ahora lo que puede hacer que colapse nuestro sistema psiconeurobiológico es un divorcio que no se resuelve por años.</p>
<p>Conductualmente respondemos de dos maneras:<br />
•    Respuesta fóbica de evitación (huída) frente a la amenaza/cambio.<br />
•    Respuesta contrafóbica de ataque.</p>
<p>Cuando estamos frente a una situación en la que el miedo se torna incómodo, estas son las dos maneras que tenemos programadas para reaccionar frente a él. La evitación es una solución rápida a corto plazo, hace que inmediatamente baje mi ansiedad, si tuviera que dar una charla frente a muchas personas, el no darla producirá un alivio inmediato. Pero a largo plazola evitación agrava el problema, lo sostiene  en el tiempo cronificándolo, dejándonos igual o más vulnerables que antes, y socavando nuestra autoestima.</p>
<p>El miedo es básico, instintivo e irracional y es funcional que así sea. Cuando alguien le tiene miedo a las cucarachas explicarle que  la cucaracha es inofensiva no alcanza. Cuando me invade el miedo estoy secuestrado por la amígdala y hasta que no desaparezca la amenaza o baje mi emoción, nada puedo hacer solo esperar. Entonces para enfrentar los miedos, no voy por el lado del razonamiento, voy  por el lado del acostumbramiento. Desarmando el miedo en pequeños pasos más tolerables, que voy a ir afrontando de manera gradual, es decir del que menos me incomoda al que más me incomoda.Esto se llama desensibilización sistemática frente al estímulo sucede lo mismo que cuando entramos en un lugar donde hay mal olor, sabemos que no hay nada que pueda hacer para dejar de sentirlo y me quedo en el lugar hasta que se haga tolerable. Igualmente ocurre con los miedos cuando nos exponemos a ellos de manera gradual, soportando cierta incomodidad  hasta que la incomodidad cede.</p>
<p>El afrontamiento debe ser practicado con continuidad, en forma gradual y sistemática. Cuanto más práctico mejores resultados obtengo. Es como un entrenamiento físico. Mientras afronto el miedo puedo utilizar técnicas auto calmantes, pero no de evitación, que me ayuden a quedarme en la situación hasta que logre regular mi ansiedad y pueda pasar al próximo escalón y así hasta cumplir con mi objetivo. Esta técnica es práctica y simple pero no es mágica aunque da excelentes resultados.</p>
<p>El trabajo en grupo tiene sus ventajas verse reflejado en el otro, no sentirse solo y loco, ver como lo manejan, enseñar a manejarlo, a demás de bajar los costos, y tener una experiencia social que tanto bien nos hace.</p>
<p>Para mayor información:<br />
www.hemera.com.ar</p>
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		<title>Salida rápida para el trastorno de pánico</title>
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		<pubDate>Thu, 11 Jul 2013 21:54:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[ansiedad]]></category>
		<category><![CDATA[ataques de panico]]></category>
		<category><![CDATA[estres]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
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		<description><![CDATA[Imagine por un momento, que es una noche encantadora, está cenando con su familia en un  restaurante, es verano y corre una  fresca brisa. Están celebrando una situación laboral muy beneficiosa, por la que habían trabajado incansablemente para que se concretara. Están conversando alegremente, la comida es exquisita, la situación no podría ser mejor. Cuando]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Imagine por un momento, que es una noche encantadora, está cenando con su familia en un  restaurante, es verano y corre una  fresca brisa. Están celebrando una situación laboral muy beneficiosa, por la que habían trabajado incansablemente para que se concretara. Están conversando alegremente, la comida es exquisita, la situación no podría ser mejor. Cuando de repente se escucha un grito aterrador, “¡ladrones!” y en ese mismo momento usted siente la punta de un arma en su cabeza. Está paralizado del miedo, el corazón va a mil, le cuesta recuperar el aliento y puede sentirse mareado y débil, cree que podría realmente morir en ese momento. Su instinto lo único que quiere es salir corriendo, pero no puede, la desesperación lo invade.<span id="more-1220"></span><br />
Ahora imagine esa misma velada encantadora y  el mismo pánico con  toda esa activación corporal, pero esta vez, no hay  ladrón que le apunte a la cabeza.  Su corazón golpeando su pecho como un caballo a todo galope, sudoración, sensación de ahogo, dificultad para respirar, diarrea, temblores,  inestabilidad, mareos, sensación de desmayo, escalofríos, sofocación, son algunos de los síntomas que podría sentir. Quiere salir corriendo del lugar, la desesperación lo invade. Es un gran desconcierto. ¿Qué puede uno pensar en esa situación? ¿Qué me está pasando, me estaré por morir, me estaré volviendo loco? Hay quienes sienten vergüenza y no cuentan lo que les sucede, no entienden lo que les pasa, no encuentran las palabras para explicarlo. Se sienten absolutamente solos en su desesperación, no hay experiencia similar a esta que están viviendo.</p>
<p>Esta es la experiencia de aquellos que sufren de ataques de pánico. Imagínese estar pasando por una emoción de pánico aterradora, darse cuenta al mismo tiempo que no hay nada externo que la provoque y sentirse tan perplejo y devastado por la situación que ni puede hablar de ella. Luego de esos largos minutos que dura la experiencia, y como si el pánico vivido hubiese sido escaso, queda además el temor a que vuelva repetirse. La persona se siente absolutamente vulnerable.</p>
<p>Pero el ataque de pánico es más común de lo que en general se piensa. Es una desregulación de nuestro sistema defensivo/adaptativo  cuya emoción básica es la ansiedad, que en el ataque se dispara sola (sin estímulo), llegando a su máxima expresión (el pánico) en pocos segundos o minutos. Este proceso dura entre 10 y 30 minutos y es una experiencia sumamente desorganizante. Imagine su cuerpo preparado para una situación de emergencia presto a atacar o a correr por su vida, volcando al torrente sanguíneo la mayor cantidad de hormonas posibles (cortizol, adrenalina, noradrenalina), dilatando sus pupilas para ampliar el campo visual, el corazón puede trabajar hasta 5 veces más rápido, y la sangre se retira de las funciones digestivas y va hacia las extremidades para poder correr o defenderse. La respiración se acelera ingresando mayor oxigeno que ayuda al sistema a mantenerse activo. Toda esta transformación en segundos.</p>
<p>Cuando nuestro sistema responde de esta manera ya no estamos frente a una simple activación nerviosa, sino que estamos completamente tomados, por esta respuesta  psicofísica defensiva/adaptativa  de nuestro organismo y hasta que se desactive no hay manera de recuperar el control, lo que queda es esperar.</p>
<p>A partir de esta experiencia la persona queda sensibilizada, con miedo permanente a que le ocurra de nuevo. Todo el tiempo se está preguntando si le volverá a ocurrir y dónde. Este temor o ansiedad anticipatoria aumenta considerablemente el cuadro de ansiedad previo al ataque de pánico. La persona comienza a organizar su vida en función de sus posibles ataques. Se afana por no pasar por situaciones nuevas que le generen vulnerabilidad,  evita lugares en los que se sienta débil o no encuentre una salida fácil y rápida. Algunos sienten que no pueden alejarse de casa y de hacerlo solo lo podrán hacer si alguien “seguro” los acompaña.</p>
<p>El  intento de crear una vida más segura termina limitándola, la vida comienza a achicarse. Dejan de salir o lo hacen con mucho sufrimiento, dejan de hacer cosas nuevas se quedan solo con lo conocido, seguro y manejable. Incluso las situaciones más comunes y simples le resultan ansiógenas. Llevar los chicos al colegio, manejar por un camino desconocido, esperar en un consultorio, hacer la cola del super pueden transformarse en tareas titánicas para alguien que esta tan atemorizado. Todas las áreas de su vida la social, la laboral, la familiar, se ven afectadas.</p>
<p>La familia y amigos están asombrados por el cambio y suelen dar consejos muy bien intencionados pero poco funcionales, ya que el que no pasa por una crisis no puede entender que es algo inmanejable, que no pasa por razonar y entender la situación,  y que aunque se ponga toda la fuerza de voluntad no está en sus manos modificarlo. Frases como: “¡no tengas miedo!” “Relájate. Pensá: ¿Que te puede pasar?”!Son fáciles de decir pero no de hacer cuando uno está secuestrado por el pánico, y se siente mortalmente amenazado. El cuerpo es el que manda y no hay voluntad ni razón que pueda sustraerlo de su principal función la supervivencia.</p>
<p>Luego el panicoso recurre al médico (como es de esperar), este le enviará a realizarse los estudios correspondientes y al ver que todo está bien determinará que lo que tiene es estrés. A menudo, el médico indica algún psicofármaco para bajar la ansiedad, lo que ayuda mucho con la sintomatología, tan florida en estos casos. Aunque puede sentirse muy aliviado, los síntomas ya no están, pero esto no es suficiente para salir del circuito que lo llevo a que su sistema adaptativo colapsara. Existe un tratamiento farmacológico que el paciente debe afrontar de la mano de un  psiquiatra especialista en este tipo de medicación y trastornos y que en conjunto con la terapia adecuada podrán darles las herramientas necesarias para restituir  el equilibrio.</p>
<p>Hay un tratamiento específicamente diseñado para este trastorno de ansiedad. Se trata de consultar a un psicólogo especialista en ansiedad  y estrés para que realice un diagnóstico y evalúe el tratamiento a seguir. Es fundamental la evaluación de todos los factores que están involucrados: la neurobiología, el factor cognitivo-emocional, factores externos o ambientales, tipo de estrés, etc.</p>
<p>El psicólogo cognitivo desarrollará un tratamiento que ha demostrado ser científicamente eficaz. Se trata de la terapia cognitiva-conductual. Cognitiva porque se trabajan los patrones de pensamientos y emociones. Conductual para realizar las técnicas de exposición gradual para enfrentar las situaciones evitadas.</p>
<p>Si se está padeciendo este problema busque activamente un tratamiento focalizado en su ansiedad, que lo instruya en la autorregulación, para poder seguir adelante con su vida. Está científicamente estudiado que el 75% de los casos que son tratados con esta terapéutica, evolucionan de manera visible. El paciente entre el primer mes de tratamiento y el sexto mes, comienza a recuperarse. Este cambio tan marcado tiene que ver con que el cuerpo responde rápidamente, los síntomas comienzan a decrecer y el paciente recupera control sobre lo que le sucede.</p>
<p>Es importante señalar que el no tratar el trastorno puede causar limitaciones cada vez más severas, como la dificultad para trabajar, la pérdida de red social incluyendo amigos y/o pareja. Como la mayoría de los trastornos que podemos padecer, con el paso del tiempo se instala y se agrava si no se lo trata en tiempo y forma. Aunque también están las personas que han tenido un sólo ataque en toda su vida sin volver repetirse. Cada uno tiene su particular modo de resolver y la terapia aporta las herramientas y el conocimiento profesional para lograr que su modo de resolver y sus recursos funcionen lo más eficaz posible y su calidad de vida cambie sustancialmente.</p>
<p><strong>Lic. Solange García Bardot</strong><br />
Hémera, Centro de estudios del estrés y la ansiedad<br />
www.hemera.com.ar / info@hemera.com.ar</p>
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		<title>Algo más que timidez</title>
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		<pubDate>Thu, 27 Jun 2013 14:33:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
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		<description><![CDATA[La ansiedad social se define como un miedo intenso a la opinión negativa de los demás. Cuando alguien siente miedo y piensa que los demás lo van a ver como un inútil, inadecuado o tonto, generalmente evita las situaciones que le causan temor. Es así como, muchos jóvenes que nos consultan dicen tener un mundo]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La <a href="http://papis.com.ar/?p=948">ansiedad social</a> se define como un miedo intenso a la opinión negativa de los demás. Cuando alguien siente miedo y piensa que los demás lo van a ver como un inútil, inadecuado o tonto, generalmente evita las situaciones que le causan temor. Es así como, muchos jóvenes que nos consultan dicen tener un mundo muy reducido sin amigos, sin salidas y sin proyectos de tener una relación amorosa. Si bien este es un caso extremo existen otras personas que dejan de estudiar porque no pueden afrontar la situación de dar exámenes orales u otros a quienes les es imposible escalar posiciones en sus lugares de trabajo porque en las reuniones no pueden exponer sus ideas. También hay quienes ni siquiera se animan a participar de talleres o grupos de formación profesional, porque temen afrontar situaciones como la presentación personal que deben hacer cuando el grupo se inicia.</p>
<p>Con respecto a intercambiar con el sexo opuesto o con el mismo cuando se desea iniciar una relación amorosa las personas con fobia social no pueden concertar ni la primera cita.</p>
<p>¿Qué sienten cuando dicen que no pueden enfrentar una situación?<br />
Los síntomas son muy variados y nada agradables. Estos comienzan mucho antes de estar frente a una situación temida. Apenas se recibe una invitación para una reunión social, cuando se informan de la fecha de un examen, cuando se convoca a una reunión de trabajo o cuando deben asistir a lugares muy concurridos, los síntomas surgen como una catarata irrefrenable. El solo hecho de imaginar la situación dispara en el cuerpo una reacción de alarma que se traduce en taquicardia, sudoración, sensación de falta de aire, roboración y opresión en el pecho.</p>
<p>¿Cuál es entonces la conducta elegida? La evitación. Sin embargo esta conducta trae aparejados otros problemas. Es cierto que el malestar desaparece en el mismo momento que se toma la decisión de evitar confrontar con lo que genera temor, pero a largo plazo el mundo de estas personas comienza a reducirse cada vez más. Muchos terminan aislados y deprimidos pensando que la vida, aquella que les gustaría tener, no es para ellos.</p>
<p>Estas personas sienten que el otro constituye una amenaza, y algunos evitan toda relación social porque se sienten desnudos frente a otros que van vestidos. Eso es lo que sienten. Hay mucha desazón y amargura en un ser humano que se siente tan desprotegido socialmente. Por esta razón optan por vínculos superficiales y anodinos en donde no se juegue nada profundo ni se ponga en cuestión algún pensamiento o emoción que lo haga sentir vulnerable. Si algo dispara su alerta, se quedará paralizado. Preso de un estado de inmovilización que le impide cualquier reflejo, incluso el de pedir ayuda. Muchas personas que consultan por fobia social cuentan lo que les sucede cuando tienen que dar un examen. Dicen que se quedan callados, que no pueden pronunciar ni una sola sílaba, que la mente se les pone en blanco y que deben abandonar la evaluación porque no soportan las sensaciones que los embarga como tampoco pueden ponerlo en palabras se sienten aun más impotentes. Lo que les suceden es que les parece tonto, ilógico, fuera de toda explicación racional aquello que les impide concretar una tarea. Muchos llegan al extremo de abandonar la carrera porque no pueden rendir los exámenes orales. Tampoco pueden explicar lo que les sucede porque les da vergüenza. Están atrapados en sus cuerpos y en sus pensamientos.</p>
<div class="wp-caption alignleft" style="width: 313px"><a href="http://www.themiraclejournal.com/wp-content/uploads/2012/06/SocialAnxiety.jpg"><img class=" " style="border: 0px none; margin: 10px;" alt="" src="http://www.themiraclejournal.com/wp-content/uploads/2012/06/SocialAnxiety.jpg" width="303" height="336" /></a><p class="wp-caption-text">Una mirada sarcástica de la ansiedad social</p></div>
<p>No hay nada que agote más a un individuo que la obligación de no moverse, de no decir. Estas tensiones provocan en el entorno incomodidad y alejamiento. Como él no sabe o no quiere explicar lo que le pasa, los otros no lo entienden y termina provocando lo que teme: el rechazo de los demás.</p>
<p>¿Cómo ayudar a estos pacientes a encaminarse hacia las metas elegidas con menos sufrimiento y más confianza en si mismos y en los demás?<br />
Dentro de todas las herramientas elijo el trabajo grupal aplicando técnicas cognitivas-conductuales combinadas con técnicas teatrales. Las Técnicas Cognitivas-Conductuales sirven para trabajar con las creencias que estas personas tienen que aumentan la ansiedad el lugar de reducirla. Un tipo de creencias que estos pacientes suelen tener son: si me pongo colorado o me olvido de lo que estoy diciendo la gente va a pensar que soy tonto.Se los ayuda a desafiar estos pensamientos eligiendo otras alternativas más reales y menos catastróficas para que puedan exponerse con menos miedo a las situaciones sociales.</p>
<p>Las técnicas teatrales por su lado, ayudan al paciente a desarrollar la creatividad y la imaginación a través del juego. Es un espacio de encuentro en equipo donde el paciente poco a poco se lanza a descubrir y experimentar. Los ejercicios son estructuras diseñadas para producir una respuesta espontánea. Ayudan a desarrollar la actitud lúdica, la concentración, la interacción, la paciencia, el coraje y la entrega. Todos ellos prerrequisitos para la creación.</p>
<p>Los ejercicios fomentan el trabajo en equipo. El foco no esta puesto en el resultado sino en el proceso. Para realizarlos es preciso estar permeable al entorno inmediato: espacio objetos y los otros del grupo. Es dejar que todo esto nos impacte y poder reaccionar en consecuencia. Es recibir para dar y dar para recibir para eso hay que involucrarse física y emocionalmente. Nos obliga a nutrirnos a través de la observación abriendo la mirada y dejándose impactar por el entorno. Observar el mundo y generar empatía con él.<br />
En nuestro caso el público es el grupo, es un espacio ficcional donde se ejercita la imaginación el uso de las palabras, la gestualidad , el humor y un permiso al ridículo que es aceptado para poder dar un paso adelante. Hacemos foco en el vínculo, desarrollamos actitudes interactivas, provocamos que cada uno se exprese, mire a los ojos de los otros. Proponemos un lugar seguro donde las situaciones más temidas en la realidad puedan ser afrontadas con humor y alegría.</p>
<p>Las personas que se animan a transitar el camino que nuestra institución propone salen con más seguridad en si mismas y con menos miedo a la opinión de los demás, lo que les permite llevar adelante una vida con menos sufrimiento.</p>
<p><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Boris_Cyrulnik">Boris Cyrulnik</a> dice que todos aquellos que han tenido que superar una gran prueba describen los mismos factores de resiliencia. En primer lugar, se indica siempre el encuentro con una persona significativa. A veces basta con una maestra que con una frase le devolvió la esperanza al niño… y dice puede ser cualquiera que pueda dar cuerpo al sencillo significado es posible salir airoso Y agrega todo lo que permite la reanudación del vínculo social permite reorganizar la imagen que el herido se hace de si mismo. Tras el encuentro con un camarada afectivo se logra hacer germinar el deseo de salir airoso.</p>
<p>Esperamos ser ese camarada afectivo que les devuelva a los pacientes el deseo de salir airoso.</p>
<p><strong>Lic. Patricia Gubbay de Hanono</strong></p>
<p>Directora de Hémera</p>
<p>Para mayor información: www.hemera.com.ar</p>
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