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	<title>Papis - El portal para Padres &#187; ataques de panico</title>
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	<description>Papis es el portal de Atención Pediatrica Integral</description>
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		<title>Los ataques de pánico son reales y tienen tratamiento</title>
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		<pubDate>Thu, 06 Feb 2014 14:06:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
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		<category><![CDATA[ataques de panico]]></category>
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		<description><![CDATA[Por Lic. Solange García Bardot*  El ataque de pánico en la mayoría de los casos forma parte de un trastorno de ansiedad. Es un problema de salud serio neurobiológico que puede traer severos consecuencias psicológicas. El trastorno de pánico es un problema universal que se encuentra en todas las culturas, razas y niveles socioeconómicos. Se]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;" align="right"><em>Por Lic. Solange García Bardot*</em></p>
<p> El ataque de pánico en la mayoría de los casos forma parte de un trastorno de ansiedad. Es un problema de salud serio neurobiológico que puede traer severos consecuencias psicológicas. El trastorno de pánico es un problema universal que se encuentra en todas las culturas, razas y niveles socioeconómicos. Se estima que 1 de cada 10 personas lo padece y se da dos veces más en  mujeres que en hombres. La edad de inicio es típicamente en el adulto joven pero puede aparecer incluso en niños. Su evolución y complicaciones son muy variables pero tiende a ser un cuadro fluctuante y crónico.</p>
<p><b>Síntomas</b></p>
<p>Los síntomas del ataque de pánico aparecen de repente sin ninguna causa aparente. Se define como un momento de extrema angustia o terror acompañado de desesperación y sensación de descontrol. Los síntomas físicos más comunes pueden ser:</p>
<ul>
<li>Palpitaciones</li>
<li>Dolor de pecho</li>
<li>Sudoración</li>
<li>Malestar estomacal</li>
<li>Mareos</li>
<li>Nauseas</li>
<li>Dificultad para respirar</li>
<li>Sofocos o escalofríos</li>
<li>Temblores musculares</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>Los síntomas cognitivos que podrían aparecer, son:</p>
<ul>
<li>Sensación de temor pavoroso, de que algo terrible está a punto de ocurrir y no puede hacer nada para evitarlo.</li>
<li>Desesperación por escapar de la situación en la que se encuentra.</li>
<li>Miedo a morir.</li>
<li>Miedo a volverse loco.</li>
<li>Desrealización o despersonalización.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>La duración de los ataques es de 10 a 30 minutos aunque en algunas personas puede extenderse más dependiendo de la permanencia del estímulo que lo provocó o de la situación en la que se encuentra. Los síntomas pueden ser similares a los de un ataque al corazón.</p>
<p><b>Ataque de Pánico &amp; Ansiedad</b></p>
<p>Luego de atravesar un ataque de pánico la persona queda con una alta ansiedad frente a la posibilidad de tener otro episodio. Esta ansiedad anticipatoria lleva al sujeto a hacer algunos cambios en su conducta, evitando lugares donde pueda sentirse solo, desamparado, sin escape o imposibilitado de recibir asistencia en el caso de tener una nueva crisis. Es así que comienza a desarrollarse la agorafobia que según Barlow se da en un 95% de los pacientes con trastorno de pánico.</p>
<p>El ataque de pánico puede ser por si mismo un trastorno de ansiedad pero también puede acompañar otro tipo de trastorno de ansiedad como al estrés post traumático. También puede presentarse en otros cuadros psicopatológicos, en intoxicaciones, o abstinencia a las drogas e incluso en algunas enfermedades físicas como la anemia.</p>
<p>Aunque es menos frecuente, los ataques pueden ocurrir durante el sueño. La persona se despierta sobresaltada con toda la activación sintomática descripta, terror repentino y sin motivo aparente.</p>
<p>El trastorno de pánico es una patología seria, real y potencialmente muy discapacitante, pero puede ser controlada con el tratamiento específico. Es una enfermedad crónica y fluctuante.</p>
<p><b>El rol de la familia y los amigos en el trastorno de pánico</b></p>
<p>Muchas veces la familia y amigos e incluso los médicos utilizan expresiones como <i>“no es nada serio, todo está en su cabeza”</i>, <i>“no tenesde que preocuparte”</i> o <i>“es cuestión de ponerle fuerza de voluntad y animarse se receta un ansiolítico y listo”</i>. Esto da la impresión de que no existe un problema real y que los pacientes deben ser capaces de superar sus síntomas por si solos. Este modo de mirar el problema deja al sujeto solo, incomprendido y frustrado por no poder manejarlo. Sin dudas,<b>el ataque de pánico es una patología grave aunque no haya un órgano en peligro</b>. Una postura más eficaz frente a este tema es reconocer la existencia del miedo, la intensidad de los síntomas y buscar el tratamiento adecuado.</p>
<p>El pánico es el resultado de distintas variables como la vulnerabilidad biológica, patrones de comportamiento y pensamiento distorsionados generadores de altas dosis de ansiedad y estresores sociales variados. Hay amplias evidencias de que la enfermedad tiene una tendencia familiar, en la que influyen tanto componentes genéticos como de aprendizaje infantil.</p>
<p>Gracias a la enorme cantidad de investigaciones sobre el sistema nervioso y sus neurotransmisores hay variedad de tratamientos psicofarmacológicos disponibles. También hay formas muy específicas de psicoterapiacon un alto grado de eficacia en el manejo y prevención de los ataques. La combinación de ambas terapéuticas la psicofarmacológica específica y la terapia cognitivo comportamental han tenido una efectividad comprobada a través de rigurosos estudios científicos y estadísticos. La terapia cognitiva comportamental es la más aceptada tanto para adultos como para niños.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>*Solange García Bardot. Lic. en Psicología<br />
</b></p>
<p>Hémera, Centro de estudios del estrés y la ansiedad</p>
<p><a href="http://www.hemera.com.ar">www.hemera.com.ar</a></p>
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		<title>Salida rápida para el trastorno de pánico</title>
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		<pubDate>Thu, 11 Jul 2013 21:54:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[ansiedad]]></category>
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		<description><![CDATA[Imagine por un momento, que es una noche encantadora, está cenando con su familia en un  restaurante, es verano y corre una  fresca brisa. Están celebrando una situación laboral muy beneficiosa, por la que habían trabajado incansablemente para que se concretara. Están conversando alegremente, la comida es exquisita, la situación no podría ser mejor. Cuando]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Imagine por un momento, que es una noche encantadora, está cenando con su familia en un  restaurante, es verano y corre una  fresca brisa. Están celebrando una situación laboral muy beneficiosa, por la que habían trabajado incansablemente para que se concretara. Están conversando alegremente, la comida es exquisita, la situación no podría ser mejor. Cuando de repente se escucha un grito aterrador, “¡ladrones!” y en ese mismo momento usted siente la punta de un arma en su cabeza. Está paralizado del miedo, el corazón va a mil, le cuesta recuperar el aliento y puede sentirse mareado y débil, cree que podría realmente morir en ese momento. Su instinto lo único que quiere es salir corriendo, pero no puede, la desesperación lo invade.<span id="more-1220"></span><br />
Ahora imagine esa misma velada encantadora y  el mismo pánico con  toda esa activación corporal, pero esta vez, no hay  ladrón que le apunte a la cabeza.  Su corazón golpeando su pecho como un caballo a todo galope, sudoración, sensación de ahogo, dificultad para respirar, diarrea, temblores,  inestabilidad, mareos, sensación de desmayo, escalofríos, sofocación, son algunos de los síntomas que podría sentir. Quiere salir corriendo del lugar, la desesperación lo invade. Es un gran desconcierto. ¿Qué puede uno pensar en esa situación? ¿Qué me está pasando, me estaré por morir, me estaré volviendo loco? Hay quienes sienten vergüenza y no cuentan lo que les sucede, no entienden lo que les pasa, no encuentran las palabras para explicarlo. Se sienten absolutamente solos en su desesperación, no hay experiencia similar a esta que están viviendo.</p>
<p>Esta es la experiencia de aquellos que sufren de ataques de pánico. Imagínese estar pasando por una emoción de pánico aterradora, darse cuenta al mismo tiempo que no hay nada externo que la provoque y sentirse tan perplejo y devastado por la situación que ni puede hablar de ella. Luego de esos largos minutos que dura la experiencia, y como si el pánico vivido hubiese sido escaso, queda además el temor a que vuelva repetirse. La persona se siente absolutamente vulnerable.</p>
<p>Pero el ataque de pánico es más común de lo que en general se piensa. Es una desregulación de nuestro sistema defensivo/adaptativo  cuya emoción básica es la ansiedad, que en el ataque se dispara sola (sin estímulo), llegando a su máxima expresión (el pánico) en pocos segundos o minutos. Este proceso dura entre 10 y 30 minutos y es una experiencia sumamente desorganizante. Imagine su cuerpo preparado para una situación de emergencia presto a atacar o a correr por su vida, volcando al torrente sanguíneo la mayor cantidad de hormonas posibles (cortizol, adrenalina, noradrenalina), dilatando sus pupilas para ampliar el campo visual, el corazón puede trabajar hasta 5 veces más rápido, y la sangre se retira de las funciones digestivas y va hacia las extremidades para poder correr o defenderse. La respiración se acelera ingresando mayor oxigeno que ayuda al sistema a mantenerse activo. Toda esta transformación en segundos.</p>
<p>Cuando nuestro sistema responde de esta manera ya no estamos frente a una simple activación nerviosa, sino que estamos completamente tomados, por esta respuesta  psicofísica defensiva/adaptativa  de nuestro organismo y hasta que se desactive no hay manera de recuperar el control, lo que queda es esperar.</p>
<p>A partir de esta experiencia la persona queda sensibilizada, con miedo permanente a que le ocurra de nuevo. Todo el tiempo se está preguntando si le volverá a ocurrir y dónde. Este temor o ansiedad anticipatoria aumenta considerablemente el cuadro de ansiedad previo al ataque de pánico. La persona comienza a organizar su vida en función de sus posibles ataques. Se afana por no pasar por situaciones nuevas que le generen vulnerabilidad,  evita lugares en los que se sienta débil o no encuentre una salida fácil y rápida. Algunos sienten que no pueden alejarse de casa y de hacerlo solo lo podrán hacer si alguien “seguro” los acompaña.</p>
<p>El  intento de crear una vida más segura termina limitándola, la vida comienza a achicarse. Dejan de salir o lo hacen con mucho sufrimiento, dejan de hacer cosas nuevas se quedan solo con lo conocido, seguro y manejable. Incluso las situaciones más comunes y simples le resultan ansiógenas. Llevar los chicos al colegio, manejar por un camino desconocido, esperar en un consultorio, hacer la cola del super pueden transformarse en tareas titánicas para alguien que esta tan atemorizado. Todas las áreas de su vida la social, la laboral, la familiar, se ven afectadas.</p>
<p>La familia y amigos están asombrados por el cambio y suelen dar consejos muy bien intencionados pero poco funcionales, ya que el que no pasa por una crisis no puede entender que es algo inmanejable, que no pasa por razonar y entender la situación,  y que aunque se ponga toda la fuerza de voluntad no está en sus manos modificarlo. Frases como: “¡no tengas miedo!” “Relájate. Pensá: ¿Que te puede pasar?”!Son fáciles de decir pero no de hacer cuando uno está secuestrado por el pánico, y se siente mortalmente amenazado. El cuerpo es el que manda y no hay voluntad ni razón que pueda sustraerlo de su principal función la supervivencia.</p>
<p>Luego el panicoso recurre al médico (como es de esperar), este le enviará a realizarse los estudios correspondientes y al ver que todo está bien determinará que lo que tiene es estrés. A menudo, el médico indica algún psicofármaco para bajar la ansiedad, lo que ayuda mucho con la sintomatología, tan florida en estos casos. Aunque puede sentirse muy aliviado, los síntomas ya no están, pero esto no es suficiente para salir del circuito que lo llevo a que su sistema adaptativo colapsara. Existe un tratamiento farmacológico que el paciente debe afrontar de la mano de un  psiquiatra especialista en este tipo de medicación y trastornos y que en conjunto con la terapia adecuada podrán darles las herramientas necesarias para restituir  el equilibrio.</p>
<p>Hay un tratamiento específicamente diseñado para este trastorno de ansiedad. Se trata de consultar a un psicólogo especialista en ansiedad  y estrés para que realice un diagnóstico y evalúe el tratamiento a seguir. Es fundamental la evaluación de todos los factores que están involucrados: la neurobiología, el factor cognitivo-emocional, factores externos o ambientales, tipo de estrés, etc.</p>
<p>El psicólogo cognitivo desarrollará un tratamiento que ha demostrado ser científicamente eficaz. Se trata de la terapia cognitiva-conductual. Cognitiva porque se trabajan los patrones de pensamientos y emociones. Conductual para realizar las técnicas de exposición gradual para enfrentar las situaciones evitadas.</p>
<p>Si se está padeciendo este problema busque activamente un tratamiento focalizado en su ansiedad, que lo instruya en la autorregulación, para poder seguir adelante con su vida. Está científicamente estudiado que el 75% de los casos que son tratados con esta terapéutica, evolucionan de manera visible. El paciente entre el primer mes de tratamiento y el sexto mes, comienza a recuperarse. Este cambio tan marcado tiene que ver con que el cuerpo responde rápidamente, los síntomas comienzan a decrecer y el paciente recupera control sobre lo que le sucede.</p>
<p>Es importante señalar que el no tratar el trastorno puede causar limitaciones cada vez más severas, como la dificultad para trabajar, la pérdida de red social incluyendo amigos y/o pareja. Como la mayoría de los trastornos que podemos padecer, con el paso del tiempo se instala y se agrava si no se lo trata en tiempo y forma. Aunque también están las personas que han tenido un sólo ataque en toda su vida sin volver repetirse. Cada uno tiene su particular modo de resolver y la terapia aporta las herramientas y el conocimiento profesional para lograr que su modo de resolver y sus recursos funcionen lo más eficaz posible y su calidad de vida cambie sustancialmente.</p>
<p><strong>Lic. Solange García Bardot</strong><br />
Hémera, Centro de estudios del estrés y la ansiedad<br />
www.hemera.com.ar / info@hemera.com.ar</p>
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