<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Papis - El portal para Padres &#187; limites</title>
	<atom:link href="http://papis.com.ar/?cat=199&#038;feed=rss2" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://papis.com.ar</link>
	<description>Papis es el portal de Atención Pediatrica Integral</description>
	<lastBuildDate>Mon, 15 Aug 2022 21:35:56 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	
		<item>
		<title>Cómo poner límites a los adolescentes</title>
		<link>http://papis.com.ar/?p=5865</link>
		<comments>http://papis.com.ar/?p=5865#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 05 Jan 2022 20:31:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Adolescentes]]></category>
		<category><![CDATA[limites]]></category>
		<category><![CDATA[adolescente]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://papis.com.ar/?p=5865</guid>
		<description><![CDATA[La adolescencia es una etapa temida por muchos padres; pensamos que será un periodo de retos y nos predisponemos para ello desde que nuestros hijos aún son pequeños, incluso llegamos a transmitirles esta idea a los niños cuando les decimos que los adolescentes son complicados, problemáticos, retadores, etc. o cuando explicamos los malos humores de]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La adolescencia es una etapa temida por muchos padres; pensamos que será un periodo de retos y nos predisponemos para ello desde que nuestros hijos aún son pequeños, incluso llegamos a transmitirles esta idea a los niños cuando les decimos que los adolescentes son complicados, problemáticos, retadores, etc. o cuando explicamos los malos humores de sus hermanos o primos jóvenes en términos de su edad.</p>
<p>Esto hace que cuando muchos niños llegan a la adolescencia sientan que se espera que sus comportamientos sean rebeldes y negativos por la etapa de desarrollo que atraviesan y de alguna manera sientan que es normal.</p>
<p>Es verdad que manejar a un hijo adolescente, mantener la comunicación y la confianza y encontrar el justo equilibrio entre lo que se le exige y lo que se le permite, no es tarea fácil y depende de muchas variables. Pero no siempre tiene que volverse una etapa bélica y terrible. puede, si sabemos manejarla adecuadamente, convertirse en una gran experiencia: la de verlos transformarse en los adultos que serán y ocupar gradualmente su lugar en la sociedad.</p>
<p>Quizá uno de los desafíos más importantes durante esta etapa sea el definir qué límites establecer para ellos y cómo hacer para que los cumplan. Lo primero a tomar en cuenta es que a un adolescente no se le puede tratar igual que a un niño; poner y mantener límites para ellos, es mucho más complejo.</p>
<p>Establecer y dejar claro que límites y normas son inamovibles</p>
<p>Negociar los límites en la adolescencia</p>
<p>Los adolescentes son mucho más capaces de entender lo que hay detrás de un límite que cuando eran un niño y las posibles consecuencias de traspasarlos. Sin embargo, con todo y todo les cuesta muchas veces respetar las normas. Por otro lado, hay algunas reglas que pueden considerar injustas y en ese caso vale la pena platicar con ellos y hacerles ver lo que hay detrás.</p>
<p>Primero que nada, es importante definir y dejarles claro (con el tiempo y la experiencia), aquellos límites en los que NO hay negociación. Si hemos hecho un buen trabajo desde que eran chicos, varios de los límites impuestos cuando eran niños, serán ahora parte de su vida y habrá que concentrarse en los nuevos que surgen con su edad.</p>
<p>En la categoría de límites NO negociables, entrarían, por ejemplo: el respeto a la autoridad, los buenos modales, fijar ciertas responsabilidades básicas de las que debe hacerse cargo y que pueden ir cambiando con el tiempo, los deberes escolares, lo acordado en torno al consumo de alcohol en fiestas y cualquier otra que la familia considere esencial.</p>
<p>¿Hay que negociar los límites en la adolescencia?</p>
<p>Los límites en la adolescencia</p>
<p>Si bien hay límites que no están sujetos a discusión, hay otros que se pueden negociar en distintos momentos y de cuyo manejo incluso podemos sacar ventaja. Algunos padres piensan que no se deben negociar límites y normas, porque que sus hijos sentirán que ellos han &#8216;ganado&#8217; y que ellos como padres estarán perdiendo el &#8216;control&#8217;.</p>
<p>La verdad es que en el caso de los adolescentes negociar algunos límites puede evitar grandes batallas y lograr un compromiso genuino de su parte por cumplir lo que se establezca.</p>
<p>Supongamos que nos pide permiso para llegar más tarde de lo acordado porque se la está pasando muy bien; si sabemos dónde y con quién está, podemos ser flexibles y darle permiso diciéndole que es una excepción pero que lo hacemos porque sabemos que la está pasando bien y que esperamos que sepa responder con su buen comportamiento y apoyo en lo que se le requiera. Seguramente nuestro hijo, la pasará bien y se mostrará agradecido y con buena actitud que nosotros podremos aprovechar.</p>
<p>Es decir, normas y límites pueden negociarse muchas veces con ganancias para ambas partes y lo más importante sin pérdida de control parental. Mostrarnos flexibles en algunos temas, en la gran mayoría de las ocasiones, produce una respuesta más positiva y agradecida en nuestros hijos que cuando nos mostramos rígidos e intransigentes, especialmente en aquellas cosas que no generan un problema.</p>
<p>Mantener una buena relación y comunicación con los hijos</p>
<p>La buena relación entre padres y adolescentes</p>
<p>Con los adolescentes, negociar no solo es una buena idea, sino en muchas ocasiones una necesidad, ya que no es posible mostrarnos inflexibles en todo sin generar resentimiento y probablemente conductas más complicadas de regular a futuro.</p>
<p>Algunos ejemplos de temas susceptibles de negociación son: uso del celular y redes sociales, la asistencia a algún lugar, la hora de llegada de una fiesta, etc.</p>
<p>Es importante mantener el equilibrio y claridad para distinguir cuando podemos hacer excepciones sin consecuencias negativas y con ganancias para ambas partes: &#8216;En muchas ocasiones, soltar un poco el control, significa en el fondo, seguir teniéndolo, pero con mejores resultados&#8217;.</p>
<p>Es importante, por supuesto, no caer en extremos y negociar cada norma o límite, ya que entonces generaríamos en ellos una baja tolerancia a la frustración y que quieran siempre lograr su objetivo perdiendo de vista lo verdaderamente importante.</p>
<p>Con el propósito de reforzar el vínculo con nuestros hijos adolescentes, el manual &#8216;Cómo relacionarse con su hijo adolescente&#8217; del Departamento de Bienestar Infantil del Gobierno de Estados Unidos, es importante tener gestos tan sencillos como: comer en familia, compartir tiempo en el día a día, mantenerse involucrado en la vida del hijo, conocer a sus amigos y demostrar interés por sus asuntos&#8230;</p>
<p>Relajémonos un poco y saquemos el mayor provecho de cada situación, para mantener una relación cercana y funcional con nuestros hijos adolescentes.</p>
<p>Guía infantil.com</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;p=5865</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Simplemente poner limites</title>
		<link>http://papis.com.ar/?p=5795</link>
		<comments>http://papis.com.ar/?p=5795#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 13 Nov 2021 22:21:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[limites]]></category>
		<category><![CDATA[educacion]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://papis.com.ar/?p=5795</guid>
		<description><![CDATA[&#160;  En general a los padres les cuesta poner límites, sienten que está mal lo que hacen, les resulta más fácil decir a todo que sí. Les quiero contar que en la vida hay límites para todo. En el caso de los niños: Serán niños que no pueden esperar nada, que quieren todo ya. Es]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><b> En general a los padres les cuesta poner límites</b>, sienten que está mal lo que hacen, les resulta más fácil decir a todo que sí.</p>
<p>Les quiero contar que en la vida hay límites para todo.</p>
<p>En el caso de los niños:</p>
<p>Serán niños que no pueden esperar nada, que quieren todo ya.</p>
<p>Es muy importante el límite, ya que con el limite los niños se sienten más felices, más tranquilos y cuidados.</p>
<p>Hay rutinas que son: horarios para dormir, para lavarse los dientes, para comer, para jugar.</p>
<p>Poner límites no significa imponerse sin sentido. No significa no dejarle hablar, ni dar su opinión. Poner límites tampoco significa gritarles. Se pueden establecer límites de forma racional y consensuada, respetando ciertas libertades de los niños y cierta elasticidad. Por ejemplo, no significa que no dejes jugar a tu hijo en casa, sino que ciertas formas de juego no están permitidas en casa. Pueden jugar a la pelota en casa con las manos, pero puedes prohibirle jugar al fútbol en el salón.</p>
<p>Si tenemos en cuenta la opinión del niño a la hora de poner ciertos límites, él se sentirá  respetado, escuchado y valioso, y esto generará un sentimiento de bienestar que le llevará a aceptarlos de mejor manera.</p>
<p>Para un niño, la falta de límites es entendido como una falta de cariño y atención. Y cuando crezca, culpará a sus padres.</p>
<p>No sabrá más adelante que está bien y que esta mal. No tolerará tampoco una frustración.</p>
<p>De grandes son lamentablemente los adolescentes que fumarán un porro o varios, probará otras drogas quizás, tomarán alcohol por demás, probarán todo, ya que no aprendieron que se puede y que no.</p>
<p>Así que padres, ayuden a sus hijos poniendo un limite desde chicos, y verán como se relajarán.</p>
<p>De grandes estarán agradecidos de que sus padres les enseñaron con los límites, y que los cuidaron.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b> </b></p>
<p><b>Lic. Gloria Grosman</b></p>
<p><b>psicóloga</b></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;p=5795</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El cerebro de los niños, los límites y la felicidad.</title>
		<link>http://papis.com.ar/?p=5731</link>
		<comments>http://papis.com.ar/?p=5731#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 10 Aug 2021 23:25:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[limites]]></category>
		<category><![CDATA[niñas]]></category>
		<category><![CDATA[Niños]]></category>
		<category><![CDATA[salud infantil]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://papis.com.ar/?p=5731</guid>
		<description><![CDATA[&#160; ¿Por qué el cerebro de los niños necesita límites? El neuropsicólogo español y doctor en psicología Álvaro Bilbao afirma que existe toda una región del cerebro dedicada exclusivamente a fijar límites, a hacerlos valer y a ayudar a las personas a tolerar la frustración que supone su cumplimiento. Además, añade que esta región, la]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">¿Por qué el cerebro de los niños necesita límites?</span></p>
<p>El neuropsicólogo español y doctor en psicología Álvaro Bilbao afirma que existe toda una región del cerebro dedicada exclusivamente a fijar límites, a hacerlos valer y a ayudar a las personas a tolerar la frustración que supone su cumplimiento. Además, añade que esta región, la llamada prefrontal (la que ubicamos en nuestra &#8216;frente&#8217;), es la más importante para conseguir la felicidad.</p>
<p>Y es que la corteza prefrontal es la encargada, entre otros aspectos, de:</p>
<p>- Trabajar por la interiorización de las normas</p>
<p>Tanto las normas de casa, las del trabajo, las del colegio, las de un juego, las del supermercado o las de la circulación por carretera.</p>
<p>- Posibilitar el autocontrol</p>
<p>Será la corteza prefrontal la que haga de filtro de autocontrol para que nuestro cerebro más primitivo no sea el que actúe, por ejemplo, pegando o rompiendo algo cuando estamos enfadados.</p>
<p>- Planificar y organizar las tareas</p>
<p>Por ejemplo, cuando hay que hacer tareas escolares, recoger los juguetes de la habitación o preparar una fiesta de cumpleaños.</p>
<p>La vida, casi sin darnos cuenta, nos va poniendo límites como, por ejemplo, en la carreta cuando conducimos, y eso no es negociable bajo ningún concepto. De la misma manera debemos ir poniéndoles límites a nuestros hijos e hijas: de forma coherente y sin antojos por nuestra parte. Es decir, si después de cenar no se ve televisión, pues no se verá, aunque el niño o niña esté insoportable y por tal de no oírle le ponga la tele.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Consejos para poner límites y normas a nuestros hijos</span></p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Los niños necesitan normas y límites para ser felices</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Los límites deben ir poniéndose desde el momento del nacimiento del bebé. Debemos tener en cuenta que cuando el bebé vive en la tripa de su mamá no tiene ningún tipo de límite; no los conoce porque no los hay. Sin embargo, una vez que nace empiezan las normas y después irán viniendo los límites: quizá tenga que esperar unos minutos hasta que se le pueda dar la comida o hasta que pueda ser cambiado, aunque proteste por estar incómodo, incluso cuando se le coge quizá él quiera tirarse al suelo o voltearse, pero ahora no es el momento y será el adulto el que, con amabilidad y firmeza (como bien nos enseña la disciplina positiva) le enseñe el límite.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Aquí os dejo algunos consejos para ayudaros a poner los límites:</span></p>
<p>1. No te demores en poner un límite si valoras que una conducta es inadecuada o crees que se puede producir.</p>
<p>2. Evita, si puedes, una acción que consideres inadecuada. Esto puede ser más efectivo que corregirla a posteriori.</p>
<p>3. Los límites puestos valen para siempre. Aunque una conducta no adecuada, aparentemente haya desaparecido, puede volver a darse.</p>
<p>4. Es necesario que haya un acuerdo entre los adultos, es decir, ambos progenitores o adultos que vivan en el hogar deben tener claros los límites y cumplirlos.</p>
<p>5. Proponer los límites desde la tranquilidad, es decir, el límite no se pone desde la rabia o el enfado.</p>
<p>6. Utilizar siempre la confianza y el cariño, ya que son lo que los niños necesitan. Los pequeños deben saber que les guiamos por buen camino.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Mamis y papis, no le tengáis miedo a poner límites. Bien utilizados son necesarios para el adecuado desarrollo de nuestros hijos e hijas.</p>
<p><b> </b></p>
<p><b> Guiainfantil.com</b>.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;p=5731</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los Límites</title>
		<link>http://papis.com.ar/?p=4820</link>
		<comments>http://papis.com.ar/?p=4820#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 17 Aug 2019 00:43:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>papis</dc:creator>
				<category><![CDATA[limites]]></category>
		<category><![CDATA[educacion]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://papis.com.ar/?p=4820</guid>
		<description><![CDATA[Estamos en una época caracterizada por el “borramiento de las diferencias”: niños adultizados, adultos adolescentizados, púberes precoces… El límite ordena, acota, contiene, define, delimita. Los límites se construyen tempranamente, pero no desde un lugar restrictivo, sino como un mensaje de cuidado, que define la función de crianza, propia del adulto. El adulto deberá poner muchos]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table width="967" border="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="99%"></td>
<td width="1%"></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<div align="center">
<hr align="center" size="2" width="100%" />
</div>
<table border="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td>Estamos en una época caracterizada por el “borramiento de las diferencias”: niños adultizados, adultos adolescentizados, púberes precoces…</p>
<p>El límite ordena, acota, contiene, define, delimita.</p>
<p>Los límites se construyen tempranamente, pero no desde un lugar restrictivo, sino como un mensaje de cuidado, que define la función de crianza, propia del adulto.</p>
<p>El adulto deberá poner muchos “no” que lo preserven y lo protejan para seguir siendo sus referentes de apego seguro, pero al mismo tiempo deberán ofrecer y habilitar espacios y acciones en los que “sí” pueda satisfacer sus deseos. El límite supone lo prohibido, y también lo permitido.</p>
<p>La construcción de la tolerancia a la frustración es un punto clave. Si un niño se mantiene en un estado de omnipotencia, puede exponerse a situaciones peligrosas o puede sentir que nada ni nadie puede contenerlo. Si el adulto acompaña al niño e interpreta adecuadamente hasta dónde él puede, lo alienta a que descubra sus potencialidades para enfrentar situaciones, reparándolas o resolviéndolas desde sus posibilidades y limitaciones, y esto promueve un sentimiento de autonomía. El adulto debe estar presente, como aquél capaz de comprenderlo, contenerlo y amarlo.</p>
<p>Si el adulto no ocupa su lugar, genera en el niño situaciones de alto riesgo psíquico. Es necesaria la asimetría niño-adulto.</p>
<p>Es la coherencia entre el decir y el hacer del adulto (y de los adultos entre sí) la que ordena y tranquiliza al niño, porque le garantiza y anticipa cuál será su accionar.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Hay que prepararlos para la vida, y esto incluye sufrimiento, frustración y obstáculos. El “no” se les hará presente de la mano del docente, del jefe, del compañero de escuela o de trabajo. Recibirán ordenes, no siempre serán felicitados, no podrán revertir la situación con un capricho, siempre aparecerá el conflicto, el malestar y los impedimentos en los proyectos. El principio básico es enseñarles que no son el centro del universo, que los otros existen y que nadie puede satisfacer todos los deseos.</p>
<p>Asegurado el amor, habrá que enfrentarlos con el “no”, con la falta, con el “no todo se puede” y así podrán situarse en la vida como sujetos deseantes, protagonistas activos de su propia historia.</p>
<p>El “no” es soportado para el adulto cuando entiende que se le dice porque se lo quiere al niño, se lo protege y se intenta dar lo mejor.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;">Los límites:</span></p>
<p>Deben ser puestos sin enojo. No es una lucha de poder dominante/dominado, sino que se trata de un padre que conduce.</p>
<p>El ejemplo  de los adultos (el hacer) es más efectivo que las palabras.</p>
<p>Deben ser firmes, coherentes, en lo posible conjugados en plural (en nombre de ambos padres), evitando los dobles mensajes.</p>
<p>No excederse en las explicaciones. Si el límite es demasiado hablado, la palabra pierde eficacia.</p>
<p>Evitar las amenazas. No es bueno obedecer por miedo. Pueden rebelarse más o volverse más desafiantes.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Fuente: Lic. Luciana Dos Santos, Lic Rocio Citate.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Mi pediatra</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://papis.com.ar/?feed=rss2&#038;p=4820</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
